Mira una entrevista exclusiva con el director de audio Paul Ruskay y el director creativo Mike Skupa de The Chant mientras revelan su proceso creativo no tan convencional detrás de la música y el diseño de sonido del juego. The Chant es un juego de acción y aventura de horror cósmico en tercera persona para un solo jugador que se lanzará el 3 de noviembre para PlayStation 5, Xbox X|S y PC. Desarrollado por Brass Token y publicado por Prime Matter, los jugadores de The Chant experimentarán un audio inmersivo en una atmósfera fuertemente influenciada por los años 70, incluyendo electrónica experimental original compuesta y diseñada por el propio Paul Ruskay.

Paul Ruskay ha sido uno de los principales productores de música y diseño de sonido para la industria de los videojuegos, el cine y la publicidad durante los últimos 26 años.

Los seres humanos responden al miedo de forma física, sobre todo cuando se trata de un juego lleno de horror cósmico y criaturas desconocidas. Lo que se puede esperar del sonido de The Chant es una mezcla entre el homenaje a los clásicos y una sensación de frescura.

 

Un enfoque poco ortodoxo

The Chant es un colorido juego de terror sobrenatural que utiliza paisajes sonoros experimentales para amplificar el miedo y la tensión en el juego. Igualmente importante es la sensación analógica de la banda sonora, que permite a los jugadores viajar al entorno natural en el que se desarrolla el juego: la remota Glory Island, al borde de la costa del Pacífico.

Conocedor de cómo invocar el terror, Paul se ha visto profundamente influenciado en este juego por las bandas sonoras clásicas de terror de culto -incluidas las del prolífico cineasta y compositor John Carpenter- de los años 70.

Según el Sr. Ruskay, fue fácil entusiasmarse con The Chant. “Las referencias me resultaban muy atractivas; era un proyecto divertido para explorar creativamente”. Ruskay continúa diciendo que Mike Skupa ha sido un gran colaborador a lo largo del proyecto, guiando el proceso hacia las películas de terror clásicas de los años 70 y 80, a la vez que se esforzaba por conseguir una atmósfera original que se diferenciara del resto.

Las partes de batería de jazz libre, el silencio ensordecedor en el que es mejor no poner música para que los jugadores se sientan al límite, y los sonidos de las criaturas ayudan a mejorar aún más la experiencia de inmersión de The Chant y a potenciar la atmósfera del juego para que sea aún más aterradora.