El pasado fin de semana tuvo lugar el evento Ubisoft Forward. En la presentación la desarrolladora francesa finalmente dio de qué hablar luego de un año bastante silencioso y de lanzamientos pobres. Obviamente el principal atractivo de la transmisión fue la joya de la corona de Ubi, Assassin’s Creed. La memorable saga de asesinos cumplió 15 años este 2022 y en todo ese tiempo ha tenido sus altibajos. Ahora, después de dos años desde su última entrega estrenada, la franquicia compartió bastante de sus planes a futuro.

Primero lo primero y es importante recordar rápidamente todo lo anunciado. Para 2023 se anunció con bombo y platillo Assassin’s Creed Mirage. Los rumores se confirmaron y este juego será un regreso a los orígenes de la franquicia. Desde hace ya varias entregas la comunidad de seguidores había comenzado sentir un distanciamiento de las principales mecánicas de la saga como el sigilo. Con un tráiler homenajeando claramente a Assassin’s Creed II, Mirage promete consentir a los seguidores de la franquicia. Nada de mundo abierto, ni eternas horas de juego ni mecánicas RPG. Simplemente una historia lineal, concisa y con el característico parkour y asesinatos sigilosos.

Más adelante la cosa se puso interesante y finalmente se oficializó el proyecto Assassin’s Creed Infinity. Dejando de lado el entusiasmo inicial, AC Infinity es tanto una fuerte apuesta como una moneda al aire. Básicamente se trata de una ‘plataforma’ que busca poner a la vanguardia a la franquicia en las tendencias del mercado de la industria. Es decir, un videojuego como servicio. Irónicamente presentaron un título para homenajear al pasado de la saga y otro para ponerla a la misma a la vanguardia.

Assasin’s Creed para dar y repartir

Junto con Infinity se anunciaron hasta cuatro proyectos más (sin contar la serie en colaboración con Netflix). La apuesta más arriesgada es Assassin’s Creed Codename Jade. Este título estará ambientado en la China antigua, será de mundo abierto, AAA y para dispositivos móviles. Semejante osadía puede salir muy bien o terriblemente mal. Con esto, Ubisoft reafirma su intención de introducirse al mercado de juegos para móviles. Ahora también vale la pena destacar una cuestión. Coincidentemente este juego para móviles estará ambientado en China cuando que el mayor mercado de juegos para móviles es justamente el chino. Aunque tenga un nombre similar, por ahora no se aclaró muy bien si Codename Jade tendrá alguna relación con Infinity.

Por otro lado está el que quizá sea el segundo proyecto más atractivo para los fanáticos. Assassin’s Creed Codename Red finalmente cumplirá otra fantasía de la comunidad con un título de mundo abierto ambientado en el Japón Feudal. También está Assassin’s Creed Codename Hexe del cual sólo se presentó un tráiler de revelación. Aunque no se dieron detalles oficiales, los rumores apuntan a que Hexe estará ambientado en los últimos años del Sacro Imperio Romano, durante la cacería de brujas y será la entrega más ‘oscura’ de la saga hasta ahora.

Por último y de manera más discreta se mencionó Assassin’s Creed Codename Invictus. Sin tráiler ni imágenes, este proyecto al parecer englobará funciones multijugador inspiradas en la saga y como parte de Infinity en lugar de un juego independiente (lo que sea que eso signifique). Desde Assassin’s Creed Brotherhood y hasta Black Flag, la saga tuvo diferentes modos multijugador con mediano éxito.

El infinito puede ser muy grande y volátil

Claramente Ubisoft quiere volver a posicionar su más grande franquicia por todo lo alto. No obstante, Infinity y todos los demás proyectos que se le desprenden podrían tener grandes fallos. El riesgo más evidente es una saturación de la saga. De hecho, este problema ya lo lleva arrastrando la franquicia, según algunos. Desde hace varias entregas se menciona que es simplemente ‘más de lo mismo’. Justamente es común escuchar de la más reciente trilogía (Origins, Odyssey y Valhalla) que ni siquiera son juegos con lo emblemático de la saga Assassin’s Creed. Por más juegos anunciados, Ubisoft necesita diferenciarlos a todos ya sea con mecánicas o narrativas o sino será ‘más de lo mismo’.

Por otro lado está la más grande y reciente tentación de Ubisoft. Desde el pasado año apareció en la industria de los videojuegos la infame tendencia de los NFTs. Mientras la opinión popular de la comunidad fue de abierto rechazo, no fue igual con las compañías y estudios. Precisamente Ubisoft fue de las desarrolladoras más grandes de la industria quienes apoyaron abiertamente este nuevo modelo de negocio. Su primer acercamiento con los NFTs en Ghost Recon Breakpoint fue un rotundo fracaso. Aún así la compañía ha demostrado que no se rendirá tan fácilmente.

Desgraciadamente Assassin’c Creed Infinity, como un juego como servicio, podría ser la plataforma ideal para otro infame intento de implementar NFTs. Cada juego con incontables micro transacciones, especialmente los de mundo abierto. Por un reciente malentendido, el estudio aclaró que Assassin’s Creed Mirage no tendrá ningún tipo de lootboxes o apuestas. Pero de Infinity y el resto de proyectos derivados no dijo nada.

La hermandad: Entre un nuevo comienzo o su ruina

Con el anuncio de Assasin’s Creed Infinity hay dos grandes probabilidades. Ubisoft podría reencaminar su más grande franquicia y devolverla a ser una de las más populares. O el estudio podría sepultar su saga más preciada debajo de malas decisiones y agresivos modelos de negocio. La situación se vuelve crítica en el panorama más amplio. En los últimos años la desarrolladora francesa ha tenido múltiples problemas internos con sus trabajadores, sus nuevas IPs no son exitosas (Hyperscape, Roller Champions) y las clásicas decaen (Rainbow Six, Ghost Recon). Detrás del entusiasmo por todo lo anunciado para el universo de Assassin’s Creed está gran parte del futuro de Ubisoft.