Considero que el cine de terror tiene dos opciones a la hora de su realización. Buscar una premisa sencilla pero efectiva en dónde el espectador pase un rato lleno de ‘jumpscares’ y una narrativa ligera, o ir por una historia compleja y más pensada en dónde el miedo genera toda la atmósfera en la que se desarrolla la cinta… Escalera al Infierno se queda en medio y termina siendo un completo y aburrido desastre.

 

¡NO ENTRES AHÍ!

La propuesta del director Brendan Muldowney, empieza con el pie izquierdo al presentar el cliché más grande del cine de terror. La familia Woods consigue una casa amplia y vieja que les fue vendida a un precio muy bajo, por un vendedor misterioso. Apenas se mudan a su nuevo hogar, comienzan a notar cosas extrañas en la propiedad y así comienza esta cinta que, en efecto, se siente como subir una (muy) larga escalera.

Nuestra familia protagonista se compone de una pareja de publicistas apasionados con su trabajo, una adolescente e insufrible hija y un hijo de lo más inofensivo e irrelevante. Una noche, Ellie, la hija de la familia, desaparece repentinamente sin dejar rastro. Esto desata una búsqueda implacable por parte de la madre.

 SIN RUMBO CLARO

La película al inicio plantea la presencia de algo siniestro y paranormal, para después desviarse por completo a un enigma relacionado a fórmulas matemáticas, física cuántica y hasta viajes interdimensionales. No conforme con eso, ya para el final, la producción vuelve a ceñirse a la justificación satánica y ocultista. Todo esto en hora y media de duración.

Este pobre desarrollo se sostiene de actores claramente aburridos con sus papeles, no importa la situación de la escena, calmada o intensa, todo el reparto siempre mantiene el mismo tono de voz y ausencia total de expresiones faciales. Fuera de la familia también hay un par de personajes que ayudan un poco al desarrollo de la historia pero son tan intrascendentes y su participación es tan breve que ni vale la pena mencionarlos.

Esta película está basada en un cortometraje hecho por el mismo director en 2004, titulado ‘The Ten Steps’, producción que si bien no es perfecta, logra su cometido en los breves 10 minutos de duración que tiene. De hecho, recomiendo ver este cortometraje que se encuentra disponible en línea en lugar de esta cinta.

Escalera al infierno es un cúmulo de buenas intenciones con una ejecución paupérrima. Cliché tras cliché y cero claridad con la historia que quería contar dan como resultado una película aburrida, tediosa y que difícilmente logrará captar la atención del espectador.