“¡Árbitro, no pites el final que Zidane se nos va!”, fue el mensaje que se robó la atención, escrito en una manta, para despedir a la estrella francesa en su último partido en el Santiago Bernabéu. Las lágrimas invadieron los ojos del “Mago”, tras el empate 3-3 frente al Villarreal.

En aquella oportunidad, “Zizou” marcó un gol y al minuto 88, cuando salió de cambio, fue homenajeado por todos los asistentes, sin importar los colores. Juan Román Riquelme se quedó su camiseta. A la semana siguiente, Zinedine vivió su último juego con la camiseta blanca al caer frente al Sevilla como visitante. Los “Merengues” terminaron en segundo lugar en La Liga, detrás del Barcelona.

Su adiós fue amargo, pero meses después vendría el Mundial de Alemania 2006, lo que significaría su despedida del futbol. Parecía que el destino del mediocampista francés era ser campeón del mundo, pero no lo fue.

Zidane fue expulsado, Francia perdió la Final en tanda de penaltis y una de las postales más amargas que se recuerda es a “Zizou” con la cabeza agachada pasando a un lado de la Copa del Mundo hacia los vestidores. Sin embargo, el “Mago” no podía decir adiós al futbol así y desde la banca, el balompié le brindaría su revancha y la oportunidad de brillar. Hoy, Zidane cumple 50 años y lo celebra siendo una leyenda del balompié internacional.

Su esplendor en Francia y como “Merengue”

Zinedine Zidane nació el 23 de junio de 1972 y a la edad de 14 años dejó a su familia, en Marsella, para emigrar a Cannes y buscar su sueño de debutar profesionalmente. Apenas tres años después, con 17 años, debutó en el primer equipo, donde jugó cuatro temporadas y en 1992 pasó al Burdeos, donde fue subcampeón de la Copa de la UEFA en 1996.

En ese mismo año fichó con la Juventus, equipo donde se llenó de gloria al llenar su vitrina de títulos. Lejos de los logros que obtuvo en el club, conquistó el máximo galardón mundial, convirtiéndose en Campeón del Mundo en Francia 98. “Zizou” anotó dos goles de cabeza para dejar tendida a la selección de Brasil y, a la postre, se llevó el Balón de Oro ese mismo año.

“Cualquier jugador de élite aspira a vivir momentos como ese contra Brasil. Fue una noche fabulosa y una suerte poder vivirlo con nuestras familias”, explicó el exjugador a Mundo Deportivo.

Tras su paso con la Juventus, donde consiguió ser llamado el Mejor Jugador de la FIFA, le dio el sí a Florentino Pérez en una servilleta, cerrando su pase al Real Madrid. En 2001, se convirtió en el jugador más caro de la historia, pues el conjunto blanco pagó por él 77.5 millones de euros.

A la vitrina de Zinedine solo le faltaba la Champions League y, como si estuviera destinado, el francés le dio a la “Casa Blanca” su novena Copa de Europa. Fue con una volea espectacular como el “Mago” brilló con luz propia ante el Bayer Leverkusen.

“No sé si fue el mejor gol de mi carrera, pero en todo caso uno de los más importantes. Hasta ese momento lo había ganado todo, y me faltaba la Champions. Poder marcar en una Final ya fue bonito, pero hacerlo de aquella manera fue mágico”, añadió Zidane.

Su paso como jugador del Madrid dejó la época de los “Galácticos”, títulos de Liga y a nivel continental, siendo considerado una leyenda de la institución.

La noche triste de Zidane

Parecía que el futbol le regalaría a Zidane en el Mundial de 2006 un capítulo más de felicidad, pero no fue así.  Llegó la Final ante Italia y el penalti “a lo Panenka”: “¿Un gesto de locura? No lo creo. Enfrente tenía a un portero que me conocía perfectamente y tuve que inventarme alguna cosa”, agregó “Zizou” a Mundo Deportivo.

Sin embargo, en un momento perdió la cordura, le dio un cabezazo a Marco Materazzi y rompió la magia que estaba de su lado: “No estoy orgulloso de lo que hice, pero forma parte de mi carrera. Siempre hay momentos complicados y ese fue uno de esos”, destacó.

Francia perdió la oportunidad de alzar su segunda Copa del Mundo, mientras que Zidane no regresó al campo a recoger su premio de consolación: el Balón de Oro de la justa mundialista. Ese fue el último juego de Zinedine como profesional: 9 de julio de 2006.

Revancha al mando del Real Madrid

En 2013, “Zizou” fue nombrado como segundo entrenador del Real Madrid, que estaba al mando de Carlo Ancelotti. Juntos levantaron la décima Champions en 2014 y, en enero de 2016, el ahora técnico francés entró a salvar a su amado club. Fue nombrado como sustituto de Rafa Benítez.

Durante esa campaña, la primera al frente de un equipo, conquistó la undécima Champions para el Madrid. En 2016-17 ganó la duodécima y en 2017-18 alzó la número 13. Zidane se convirtió en el primer estratega tricampeón de la Champions League. El 3 de mayo de 2018 anunció su marcha y en 2019 regresó para ser campeón de Liga. En 2021, se volvió a marchar.

Pero para el francés no ha sido todo, pues ser técnico de Francia está dentro de sus planes: “¿Si puedo aportar cosas aún como entrenador? Sí, muchas, o creo que algunas. Quiero continuar porque aún tengo esa ilusión, es mi pasión”.

Se te extraña, “Zizou”.

También puedes leer: Cumple 15 años “cabezazo” de Zinedine Zidane