¿Le ha pasado que a usted como espectador le da cierta pena escuchar a las tenistas que gimen cada vez que golpean la pelota con fuerza?, es posible que mientras recuerda esos gritos se preguntará porqué nadie les dice nada. Pues bien, ese libertinaje de efusividad deportiva se va a terminar.

Durante un partido de tenis, la regla como público indica absoluto silencio de su parte para que las profesionales se desempeñen de la mejor forma en la cancha, pero es posible que dentro de poco la Women’s Tennis Association (WTA) les ponga una “cinta” a las gritonas.

Entre la International Tennis Federation (ITF), los Grand Slams y la propia WTA apuntan a eliminar los gritos excesivos de las tenistas que como Maria Sharapova, Victoria Azarenka o muchas más, han llevado a altos niveles los sonidos que producen.

Lo que se pretende es que el cambio en la generación de tenistas sea progresivo, esto mediante un dispositivo que permita medir la intensidad de los quejidos de las chicas deportistas durante sus partidos. No precisamente de callarlas así como así.

“Es hora de que empecemos a canalizar los excesivos gemidos y gritos de las tenistas pensando en las próxima generaciones. La actual generación no será afectada por esta regla, pero queremos regular de cara al futuro”, declaró Stacey Allaster, presidenta de la WTA.

Los gritos de las chicas en el tenis están al límite, casi como lo hacía Monica Seles en los 90, que además de ganar más de 50 títulos en su carrera, se hizo muy famosa por sus impresionantes gritos en cada derecha y revés a dos manos.

Es por ello que se ha empezado a sondear, a conocer lo que piensan las profesionales del deporte blanco como las hermanas Williams, entrenadores, familiares de las atletas y expertos del tenis, para que todos exploren la materia.

“Estamos en un proceso de explorar cómo reducir los gritos excesivos, en especial para las jugadoras jóvenes que están empezando, sin afectar a aquellas que hayan desarrollado sus carreras con los actuales métodos de entrenamiento y reglamento”, agregó Allaster.

Las medidas a implementarse podrían ir desde la adaptación de un aparato con que los jueces de silla midan el nivel de decibeles de los gritos, hasta el desarrollo de nuevas reglas que estipulen qué tan aceptable es el ruido que se está percibiendo en la cancha.

Los organismos internacionales saben que llevará tiempo el proceder de este concepto, además de que no tienen la intención de modificar las costumbres de respiración y desempeño de las actuales figuras, pero sí intentarán fomentar una nueva educación para las generaciones que se adentran al tenis profesional.

Como rugido de león

María Sharapova, además de ser la número uno del tenis mundial, tiene el nombramiento de ser la más gritona de las profesionales del deporte blanco, ya que sus gemidos alcanzan los 105 decibeles, casi como el rugido de un león.

Este nivel lo alcanzó durante una competencia en 2009, según reportes de diarios británicos, por lo que considerando que el nivel del animal oscila entre los 110 y 130 decibeles, la tenista podría estar cerca de imitarlo.

La Organización Mundial de la Salud establece que a partir de los 70 decibeles se puede considerar la contaminación acústica, por tanto la WTA ya trabaja en reducir los gritos que en cada partido afectan a terceros.