El futbol no es lo más importante en la vida política, económica, social y hasta religiosa de una sociedad, pero sí es un reflejo fiel.

Para nadie es un secreto el momento difícil que vive España entera, tampoco es un secreto las inquietudes separatistas en distintas regiones como Catalunya y el País Vasco, el ondear de banderas de varios colores.

Es cosa común en los estadios en los que juega La Furia, incluso en esta Euro 2012 a la que acudieron muy pocos aficionados por la problemática en logística y el gasto excesivo de traslados, que varios de los jugadores porten colores regionales, o que varios de ellos se comuniquen en sus idiomas locales, catalán o gallego antes que el castellano.

Es el reflejo de los tiempos que vive España, solo que esta vez, este grupo maravilloso que es un mosaico regional, vamos, es la Selección de España, la suma de todas sus regiones, ese grupo decidió tomar como bandera de motivación extra entregar un rato de alegría en cada partido dedicado a todos los parados, los sin empleo, los que viven momentos de crisis en toda España, sin importar fronteras regionales.

“No vamos a solucionar nada con nuestros triunfos y eventualmente con el título de Europa, pero sí vamos a entregar momentos de alegría, de identidad, de orgullo por España que sirva como paliativo a todos aquellos millones que hoy sufren tiempos difíciles”,  fue la consigna desde el arranque de la Euro para La Furia comandada por Don Vicente Del Bosque.

Cientos de miles de banderas españolas ondearon por todos los rincones del país sin importar regionalismos o diferencias.

En Madrid, cuyos habitantes viven la defensa del orgullo español, se tuvo el privilegio de ver el paseo en autobús descubierto de los héroes que regresaron victoriosos de la Batalla Polonia–Ucrania.

Esta vez ha sido el futbol el elemento aglutinador universal por excelencia con la magia de la espontaneidad, la que ha obrado el milagro de la unidad española, del orgullo de ser español antes que de cualquier región, aunque solo haya sido por un mes, el mes de la Euro, por dos días, el del título y el de la celebración por la Copa.

Pies en la tierra

Allá en mi pueblo se dice que hay tiempos de tronar cohetes y tiempos de recoger las varas. Hoy España entera festeja a esta generación extraordinaria que ha sabido trascender. Más allá del título de la Euro ganado a ley hace cuatro años en Austria y Suiza, para luego comenzar a vivir y manejar las presiones convertidas, ahora en motivadores de ser marcados los favoritos en cada partido, en cada torneo, la conquista del mundial de Sudáfrica 2010 fue una consecuencia del trabajo sistemático, disciplinado del proyecto de Don Vicente Del Bosque.

Esto después de asumir el reto de dirigir a esta Furia cuando Luis Aragonés, el técnico que los llevó a romper con los mitos y a vencer sus fantasmas con el título de la Euro 2004, así la Real Federación trae prácticamente del exilio a Don Vicente Del Bosque que nada más asumió el puesto y soportó las opiniones de todos colores que surgen de todos lados. Que si a esa Furia solo se le pone piloto automático, que si Aragonés lo dejó todo hecho, que si los jugadores son los que gobiernan, en fin, la lluvia incesante de críticas y sugerencias es intermniable hasta que es el propio Don Vicente quien de dos o tres frases pone a cada quien en su lugar.

Los resultados aparecen ya en su gestión, logra librar la salida natural de algunos elementos que son sustituidos con otros de nuevas generaciones, el relevo es casi imperceptible, cada nuevo convocado trae su propia historia y es estrella en su equipo, solo que aquí nada más llegar a la concentración, ponerse la ropa y los pants de la selección española y las reglas son claras y precisas…

Nadie por encima del grupo

Las jerarquías se respetan pero hay que hacerlas valer en la cancha, en los entrenamientos, en las concentraciones, en el comportamiento personal fuera y dentro de la cancha.

Jugadores líderes como Carles Puyol o Iker Casillas predican con el ejemplo. Así la transición es rápida, eficaz, directa sin sobresaltos.

Don Vicente aplica su sistema, sus normas, su mano dura pero accesible a la vez, es el nuevo estilo de gobernar y quien no llegue a cada cita totalmente convencido, simplemente no regresa.

El grupo se engancha, se mete, se une y los resultados llegan, la eliminatoria rumbo a Sudáfrica se da sin sobresaltos, con la autoridad de ser y saberse campeones de Europa.

Ya en Sudáfrica llega aquella derrota oportuna y aleccionadora ante Suiza en el arranque del Mundial.

Don Vicente los llama al orden, a poner los pies en la tierra y lo hace como debe ser, en privado, sin filtraciones ni rumores, la calificación estaba en peligro y cada juego se convertía en un vencer o morir .

Incluso ante el aparentemente débil Honduras al que vencen 2-0 y luego a Chile 2-1, ya metidos en la zona del nocaut directo, La Furia retoma seguridad y fuerza hasta alzarse con la Copa del Mundo en aquella final inolvidable frente a la selección de Holanda.

El difícil oficio de ganar…

La Furia disfruta algo que para muchos es presión pero no para los grandes que han sabido aprender el difícil oficio de ganar.

Alemania, Brasil y hoy España lo viven en cada juego, en cambio Argentina que por muchos años tuvo la onza de oro en las manos, ha perdido el sitio y ya cualquiera le falta al respeto. Basta recordar su fracaso total en su propia Copa América hace menos de un año, la jerarquía de Argentina es hoy solo un pergamino en la pared a pesar de contar con talento a borbotones regado por todos los futboles del planeta, solo que la soberbia y falta de convencimiento de esas figuras en el proyecto del técnico en turno los han empujado del sitio de los grandulones del futbol, lección que Don Vicente y su grupo tienen muy bien aprendida.

¿Y qué sigue para La Furia?

Lejos de suponer que con los tres títulos consecutivos, EURO 2008 – MUNDIAL SUDÁFRICA 2010 –EURO 2012, los más grandes del futbol mundial podrían mermar el espíritu combativo, la ambición y el hambre del triunfo, hoy La Furia redobla esfuerzos para enfrentar la Eliminatoria Mundialista rumbo a Brasil 2014 en donde, paradójicamente, las cosas comienzan a ponerse de su lado.

Brasil padece un cambio generacional que a nadie convence, Argentina vive en el pantano de la incertidumbre cegados por su altivez y soberbia sin un proyecto de Selección que convenza a todos, y España, bueno, La Furia es el campeón de Europa.