Cuando los costos comenzaban a elevarse y salirse del presupuesto inicial, el Comité Organizador de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, decidió ahorrarse cerca de 837 millones de dólares.

A menos de cinco años para el inicio de los Juegos, el gobierno japonés aprobó el diseño del estadio principal, una idea del arquitecto Kengo Kuma.

El nuevo diseño sustituye al inicialmente previsto, debido a la diferencia económica entre uno y otro. 

La primera propuesta de estadio olímpico, una obra de la arquitecta Zaha Hadid, duplicó el presupuesto inicialmente previsto. Ese proyecto recibió una ola de críticas por su elevado coste y su diseño no adaptado al entorno urbano del recinto. 

El costo planificado del nuevo estadio es de mil 220 millones de dólares, casi la mitad del diseñado por Hadid.

El inmueble deberá estar concluído para finales del 2019.