Los números de los Vaqueros de Dallas en las últimas temporadas no han sido muy favorables, y para muchos Tony Romo es la causa. 

 

Fueron dos fracturas de clavícula las que las que impidieron al cuatro veces seleccionado al Tazón de los Profesionales a que continuara con la buena racha demostrada por los de Arlington en los primeros cuatro juegos de la campaña pasada.

 

El lugar le fue cedido a tres mariscales de campo quienes entre veteranía, confusión y falta de contundencia, solamente pudieron sumar una victoria en 12 inicios disputados, entre ellos estaban Matt Cassel, Brandon Weeden y Kellen Moore. 

 

Ya plenamente recuperado el mariscal titular de los Vaqueros, la pregunta es si Romo, de 36 años, podrá aguantar los 16 partidos de la campaña regular.

 

El mariscal de campo cuenta con un porcentaje de  2.7 en pases interceptados así como 5.7 en lanzamientos de touchdown.

 

Aún así luce como una pieza clave, junto con Dez Bryant y Ezekiel Elliot, quien fue selección de primera ronda en el cuarto puesto global 

 

Mientras esta tripleta de ataque se mantenga sana, y funcionando plenamente, tendrán las capacidad de generar 30 puntos por partido. 

 

En el 2014 promediaron 29.9 puntos por cada encuentro. La clave que podría devolverles el título divisional a los Vaqueros recae a una sencilla razón, en que ningún equipo de su división cuenta con una defensiva élite.