Dicen que la tercera es la vencida y es algo que Antonio Mohamed y sus dirigidos esperan que se cumpla.

Por tercera ocasión bajo su gestión, los Rayados están en una Liguilla, pero esta vez como principales candidatos al campeonato del Apertura 2017.

Haber concluido con 37 unidades, como la mejor ofensiva y defensiva del campeonato, además de tener en sus filas al goleador del torneo, Avilés Hurtado, lo convierten en automático como el aspirante número 1 del galardón liguero.

Pero para ello deberá mantener la inercia y acabar con algunos fantasmas y estigmas que este equipo carga desde hace varios torneos.

SUPERLÍDER MALDITO

Como número 1 de la clasificación, Rayados deberá costear la denominada “maldición del superlíder”, donde no se garantiza que quien acabe en primer lugar sea el campeón.

De 42 torneos cortos jugados de 1996 a la fecha, sólo en siete ocasiones el líder general en turno logró levantar la copa.

La historia hoy promete ser diferente si tomamos en cuenta que el Monterrey no perdió con ninguno de los conjuntos que se instalaron en la “Fiesta Grande”.

ACABAR CON LA SEQUÍA

Hace 14 temporadas que los Rayados no son campeones de Liga. El último campeonato data del Apertura 2010, cuando de la mano de Víctor Manuel Vucetich y Humberto Suazo, el Monterrey logró el título venciendo en la Final al Santos Laguna.

Aquel tiempo, “La Pandilla” dominaba la escena nacional, pues un año antes había ganado el campeonato al Cruz Azul para “bordar” su tercera estrella, mientras que la cuarta y última lo hizo contra los laguneros.

Desde entonces, han disputado dos finales de Liga (Clausura 2012 y Clausura 2016), sin volver a reinar en campeonatos de Liga MX.

NO MÁS TRAGEDIAS

La campaña del Clausura 2016, hace exactamente un año y medio, el Monterrey se perfilaba para su quinto título de Liga.

Al igual que en aquella ocasión, finalizó la campaña como superlíder con 37 puntos y para cargar el laurel sólo bastaba con ganarle al Pachuca.

Los Tuzos vencieron por la mínima diferencia en la final de ida, mientras que en la vuelta, un gol de Víctor Guzmán a los 93 sentenció el título para los hidalguenses, sembrando un clima desolador en el estadio.