El domingo pasado, DeAndre Hopkins y J.J Watt volvieron a la que fue su casa por mucho tiempo: Houston. Ante los Texans, los Cardinals anotaron 31 puntos sin respuesta para ganar 31-5. Así, Arizona se mantiene como el único equipo invicto de una NFL, pero el mote de equipo sensación ya no es exclusivo de ellos.

Aunque es la primera vez desde 1974 que Arizona tiene 7-0, las victorias apabullantes de Bengals ante Ravens y Titans ante Chiefs sorprendieron a los “sabios” de la NFL y han puesto de cabeza a la Conferencia Americana, pues en un abrir y cerrar de ojos, ambos equipos se fueron a lo más alto de la AFC.

Los Titans, en dos semanas, tras tener un arranque discreto, demostraron que están listos para pelear de nuevo en los Playoffs contra el que sea. Primero, dieron cuenta de los Buffalo Bills, hasta hace un par de semanas, el mejor equipo de la NFL, deteniendo a su poderosa ofensiva en zona de gol para ganar 34-31.

Y el domingo pasado, no sólo ganaron a los Chiefs, actuales campeones de conferencia, sino que los aplastaron 27-3, con una gran actuación del quarterback Ryan Tannehill, quien lanzó para 270 yardas y un touchdown, además de correr para otro.

Fue la quinta victoria de Tennessee en seis juegos y ante equipos que disputaron el pase al Super Bowl, en enero pasado. Tan aplastante fue la exhibición que los Titans se fueron al descanso con una ventaja 27-0.

Vale decir que los Chiefs (3- 4), que han perdido dos de sus últimos tres juegos, anotaron su menor cantidad de puntos desde que perdieron 38-3 ante Denver el 30 de diciembre de 2012. Otra estadística que hace grande la victoria de los dirigidos por Mike Vrabel.

Y mientras los Titans derrotaban a los Chiefs, los Cincinnati Bengals también daban un manotazo en la mesa al vencer en Baltimore 41-17 a los Ravens que, hasta el domingo, lucían como uno de los “pesos pesados” de la Conferencia Americana y eran favoritos para ganar la División Norte.

Todo indica que Joe Burrow nada más necesitó de la llegada de Ja’Marr Chase, su blanco predilecto en el futbol americano colegial, para explotar todo su potencial y hacer de los Bengals un equipo contendiente.

Tan sólo el domingo pasado, el pasador impuso un récord personal al lanzar 416 yardas y tres touchdowns, incluyendo un pase crucial de 82 yardas al novato Chase en el tercer periodo.

Así, Cincinnati se puso al frente de la división, una señal de que Burrow y Chase se estarían enfilando a convertirse en el factor de cambio de la franquicia.

Sí, los excompañeros de LSU fueron demasiado para la defensiva de Baltimore. Chase terminó con ocho recepciones para 201 yardas, por mucho la actuación más productiva de su impresionante temporada de debut. Rompió el récord de Speedy Thomas para un novato de la franquicia de 177 yardas por recepción, impuesto en un partido de 1969 en Denver.

La defensiva de los Bengals hizo el trabajo también al detener cinco veces al QB Lamar Jackson.

Cardinals de Arizona, a recobrar los reflectores

En el caso de los Cardinals de Arizona, el séptimo triunfo llegó de manera muy fácil. De hecho, eran favoritos para ganar por 20.5 puntos a los Texans, una diferencia abismal para un juego de la NFL.

En el juego, Kyler Murray completó 20 de 28 pases para sumar 261 yardas, con tres pases de TD y una intercepción, su primera desde la tercera jornada, mientras que Zach Ertz, la nueva adquisición del equipo, tuvo una recepción de anotación de 47 yardas, la más larga de su carrera.

Así, los “Cards” cumplieron con los pronósticos, sacaron el triunfo, pero en la Conferencia Nacional se sigue hablando más de las actuaciones contundentes de Tampa Bay y Tom Brady; de Green Bay y Aaron Rodgers; o de Dallas y Dak Prescott.

Sin embargo, esto puede cambiar mañana cuando reciban a los Packers. Si el ganar a los Rams hace unas semanas no los encumbró como el mejor equipo de la Liga, el derrotar a Green Bay vaya que lo hará.

Y parece que hay buena oportunidad para lograrlo, no sólo porque jugarán en casa, sino porque el COVID-19 ha mermado a sus rivales, luego de que el receptor estelar de los Packers, Davante Adams, dio positivo, así como el coordinador defensivo Joe Barry.

El jugador fue colocado en la lista de reserva COVID-19 y luce como imposible para que esté en el duelo de mañana.

De esta manera, los Cardinals buscarán mañana mantener su invicto y, dejar en claro de una vez por todas que ellos son el mejor equipo de la NFL. Su invicto los respaldará.

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