Esta vez los gritos que se escucharon en Alepo no fueron por miedo o para pedir ayuda, esta vez fueron para cantar los goles y apoyar a uno de los equipos de futbol de aquel lugar.

El balompié regresó a aquella ciudad siria, la que durante meses fue noticia mundial por las imágenes desgarradoras que se mostraba de ella, por las víctimas inocentes de un conflicto bélico.

Después de cinco años, Alepo vivió su primer partido oficial de futbol, cuando el Al Ittihad se midió ante el Al Horriya en el derbi de aquella ciudad.

Un pequeño estadio que mostraba las huellas de los bombardeos en sus gradas y un campo de tierra, fueron el escenario de este encuentro en el que el Al Ittihad se impuso 2-1.

“No puedo describir lo que se siente regresar al campo después de cinco años. Mi corazón está latiendo muy rápido”, dijo Omar Hamidi, jugador del Ittihad.

Los policías y el equipo antimotines que se desplegaron para el duelo terminaron por ser otros espectadores más del encuentro, ya que no hubo necesidad de que entraran en acción, y es que los ciudadanos no estaban de ánimo para protestar o hacer desmanes, estaban alegres por volver a tener una actividad que durante un lustro se les negó.

Tardará mucho tiempo para que los habitantes de Alepo sanen sus heridas, o quizá nunca lo haga del todo, pero por ahora el futbol les ayudó a tener algo en qué distraerse y el grito de gol les permitió volver a sonreír.