Los procesos en que la Selección Mexicana experimentaba con jugadores con poca historia como profesionales para afrontar un ciclo olímpico han terminado, debido a que los futbolistas que están encargados de conseguir el boleto a Tokio 2020 cuentan con una larga trayectoria en primera división de la Liga Mx, pese a su corta edad.

Es precisamente ese factor de experiencia el que le ha dado al entrenador de esta selección Sub 23, Jaime Lozano, la confianza para asumir riesgos que, hasta ahora, ningún técnico había tomado en un proceso como este, pues en los dos primeros partidos, en los que derrotó a República Dominicana y Costa Rica, se dio la libertad de dejar a sus estrellas en la banca y optar por variaciones en el 11 titular.

Si bien, la apuesta para arrancar un proceso preolímpico fue arriesgada, Jaime Lozano demostró que ha dado resultados, y prueba de eso es que finalizó la fase de grupos como la mejor delantera en esta instancia al llegar a las semifinales con ocho goles a favor y un tanto en contra.

Al ser cuestionado del por qué tomar decisiones como esta, Lozano ha dejado en claro que la participación de José Juan Macías en su 11 titular, jugador que suma seis mil 142 minutos en primera división, es porque muchos de ellos debían de tener un descanso; sin embargo, enfatiza que, al ver los resultados obtenidos con otros jugadores, el momento de determinar quiénes arrancan se ha vuelto un dilema.

“JJ al final no pudo participar en el primer partido porque no estaba al 100 por ciento, ahora ya estuvo al 100, y si no hubiera estado al 100 no hubiera pensado siquiera en que él participara.

“De ahora en adelante vamos a pensar muy bien nuestro cuadro titular, analizar todas las posibilidades, es una selección, un plantel corto y todos merecen estar en la cancha, hay que analizarlo bien, pero el primer paso ya está y ahora sólo es demostrar que queremos estar en Tokio”, dijo hace unos días el entrenador en conferencia de prensa.

No obstante, la presión de armar un 11 titular para cada partido, con jugadores que suman un total de 105 mil minutos en el máximo circuito, sólo es la primera parte del estrés que Jaime Lozano tendrá, ya que el simple hecho de que cuente con futbolistas tan experimentados ocasiona que tenga la obligación, no sólo de lucir en el Preolímpico, sino también de ganarlo al contar con la plantilla más costosa del torneo y ser los anfitriones de este proceso que se juega en Guadalajara.

Selección mexicana Sub 23, Con los pies en la tierra

Tener precisamente el cartel de favoritos por el nivel y todo lo anterior mencionado, puede ocasionar que la Selección Mexicana se desenfoque del objetivo de ganar el torneo, por lo que el “Jimmy” pidió a sus jugadores no creerse más que otros equipos, pues de antemano deben de reconocer el nivel de selecciones como Estados Unidos, posible rival de la final del Preolímpico, por lo cual están obligados a demostrar la calidad en la cancha.

“No, la verdad que no. Prefiero demostrarlo partido a partido, no nos creemos más que nadie, no pensamos que seamos superiores hasta que silba el árbitro, ahí sabremos si fuimos superiores al rival, ahí hay que demostrar y una vez terminando el partido sabrás si fuiste superior o no”, agregó.