Cumplir 15 años en la cultura mexicana va más allá de celebrar un número. Representa una madurez significativa para la vida, y el deporte no es ajeno a ese simbolismo. Rut Castillo, atleta mexicana que asistirá a Tokio 2020, lo ha entendido muy bien.

Ella no será una atleta más en la justa, debido a que la originaria de Guadalajara festejará sus 15 años de carrera convirtiéndose en la primera mexicana en clasificar a los Juegos Olímpicos en gimnasia rítmica.

“Sin duda es el mejor regalo (para festejar 15 años de carrera). No me arrepiento de nada. Agradezco cada cosa que me pasó, y seré muy sincera, hubo momentos en los que “berreaba”, me enojaba, pero todo es un proceso que me hizo madurar para llegar hasta donde estoy. Sé que Dios no nos pone pruebas que no podemos superar y aquí estoy”, dijo en entrevista con Reporte Índigo.

Ya con el boleto en mano a Tokio y lista con sus maletas, Rut recuerda cada bache que ha tenido en su carrera y acepta que hasta hace unos días se dio cuenta que sí, tiene 15 años de carrera, pero el último tramo para llegar a Olímpicos fue algo especial, ya que después de que las actividades regresaron por la pandemia, ella tuvo que iniciar desde cero.

“Se podría decir que empecé desde cero, y ¿sabes por qué?, porque cuando comenzó la pandemia, el entrenamiento en casa era muy básico. Entonces, sí lo considero como un proceso de volver a empezar y preparar una competencia importante, porque prácticamente tuve un año para preparar el evento que me dio el boleto.

“La perseverancia es clave fundamental para poder lograr este este pase olímpico, porque hubo momentos de querer tirar la toalla, muchísimos, todos en la vida lo experimentamos y mucho más los deportistas, cuando no se nos dan las cosas como queremos o no logramos cierta medalla o cierto objetivo, entonces hay desilusión. Pero justamente esa perseverancia y disciplina que caracteriza mi carrera fueron clave para poder decir hoy lo logré”, agrega.

Rut Castillo Valora cada paso en su carrera

Rut sabe que hay un antes y un después en la historia de la gimnasia rítmica en México gracias a ella, pero la atleta de 30 años no quiere sólo ser recordada por eso y pide que se le dé el mismo valor a sus ocho oros y siete platas que conquistó previamente en Juegos Centroamericanos.

“No me gustaría decir que este es mi logro más importante. Cada cosa es importante. Yo atesoro en mi corazón desde las medallas de oro hasta haber salido positiva en el doping.

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