Ser luchador exótico no siempre tiene que ser sinónimo de ‘show y espectáculo’ arriba del ring, ya que Dulce Canela aprendió que se puede ser extravagante y rudo a la hora de luchar sin perder la esencia de su personaje, una estrategia arriesgada, pero que le ha resultado para ser un referente de este deporte en el norte del país.

Esta iniciativa que tuvo el elemento de Kaoz Lucha Libre se debió a que “yo quería darle al público otro tipo de espectáculo”, pues acepta que, aunque él es gay, jamás ha sido partidario de la manera en que algunos luchadores llevan el estilo exótico en un cuadrilátero, por eso, desde que tomó la decisión de encarnar un personaje así se propuso cambiar esa perspectiva de la afición hacia ellos.

“Yo debuté a los 13 años con otro nombre, Canelo Jr., por mi papá, y así duré como tres años, pero a los 16 años que me destapo, me descaré, yo no me sentía cómodo con ese personaje y fue cuando dije abiertamente que era gay y quería luchar de exótico.


Sin embargo, aquí hay otra cosa, cada vez que dices la palabra exótico lo identifican con que es puro show, y yo no quería tener ese concepto, no me gusta, yo no soy un luchador que sube arriba del ring para dar besos a los rivales, yo soy un luchador que le gusta romperse la madre con los demás, porque eso me gusta, me gusta ser rudo y darme madrazos con mi rival

Dulce Canela

Luchador de Kaoz Lucha Libre

Canela explica que, si bien él es gladiador técnico, le gusta ser rudo debido al ambiente en el cual se crio, ya que desde muy pequeño le enseñaron a defenderse de manera fuerte, lo cual él traslado a la lucha libre, y aunque normalmente no se ven luchadores técnicos con rasgos rudos, su estilo de combate cautivó a los aficionados de las diferentes arenas de Monterrey.

“Lo que me motivó a ser así fue mi barrio, porque vengo de una colonia conflictiva, desde niño, mis amigos de la cuadra sabían que yo era gay, y ellos me decían: ‘ven para acá, si vas andar en lo que a ti te gusta te tienes que saber defender’ y así fue, ellos me enseñaron a pelear, y eso cuando yo comienzo mis entrenamientos de lucha y debuto lo llevo al ring, por eso me gusta ser rudo, aunque ahorita sí ya le he bajado”, explica.

Primero el glamour para Dulce Canela

Una parte importante del luchador exótico es la vestimenta con la que se presenta a sus compromisos, y eso no ha pasado desapercibido para Dulce Canela, quien comenta que debido a que su público ha sido más infantil, él que está inspirado para aficionados de mayor edad, tuvo que cambiar su equipo de trabajo, pues dejó de lado la falda para pasar al leotardo y dar una mejor imagen, aunque sin olvidar la extravagancia y elegancia que lo distingue.

“Soy una persona que no se centra en un look, soy una persona que cambia constantemente y eso mi mamá me lo ha enseñado. Recuerdo que yo empecé con short y del short cambié a falda y mi sorpresa fue que eso les gustó mucho al público infantil cuando mi personaje era para adultos, hasta para mí fue una sorpresa, pero yo al ver eso, decido cambiarlo porque tenía que dar otra imagen.

“Es ahí que cambio al leotardo que ahora tengo y con el que me ven, pero obviamente me gusta meterle de mi cosecha, ponerle unos detallitos, algo extravagante, un detalle que sea la diferencia, eso es lo que me gusta”, asegura.

Pese a que este año apenas comienza, los objetivos de Canela para 2021 son claros y esos son traspasar sus horizontes entre empresas, pues, aunque ahorita está enfocado en Kaoz, más adelante le gustaría pisar nuevamente Triple A, ya que “sé que tengo el nivel para estar ahí y porque me quedé con la espinita de que puedo dar más de lo que ya demostré”.

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