La pandemia ha dejado dos aprendizajes en el mundo de la lucha libre: el primero es que el éxito es efímero; el segundo, que vivir exclusivamente de este deporte es muy complicado si no se forma parte de la elite del pancracio, esta última enseñanza ya la tenía presente Reina Dorada desde antes.

En el momento en que la luchadora de 23 años, originaria de Ciudad de México, terminó la preparatoria, ya tenía claro cuál sería su siguiente paso en la vida: “yo no quería estudiar, quería dedicarme de lleno la lucha libre”; sin embargo, un regaño de su madre le cambió la perspectiva y le hizo entender la importancia de tener una formación académica antes que destacar en el deporte.

“Seré muy sincera, la verdad es que ya no quería estudiar. Cuando termino la prepa no quería seguir en la escuela, yo quería seguir mi camino de ser luchadora, pero mi mamá me dijo: ‘A ver niña, ubícate, piensa cuánto cuestan tus máscaras, equipos, botas, capas. Además, piensa cuánto te pagan por lucha y valora si con eso te alcanza para comer, entrenar, pagar renta y pagar tu equipo’, y que me dijera todo eso me dolió, pero me abrió los ojos.

8
años como luchadora profesional tiene Reina Dorada

“Después de esa plática, mi mamá fue clara y me dijo que ella no quería que dejara de hacer lo que a mí me gustaba, pero que entendiera que una carrera profesional me iba a ayudar en la vida porque así funcionan las cosas, y la verdad es que siempre me ha gustado ser una persona preparada y algo que tengo claro es que no me gusta ser igual que el resto. Entonces decidí hacer las cosas diferente y prepararme también en esta etapa de mi vida por si algún día me lastimo, tener una opción B para vivir”, explica la gladiadora de Kaoz Lucha Libre a Reporte Índigo.

Todos los cambios aunque tienen su lado positivo son difíciles de asimilar y para “La Emperatriz de la Lucha Libre” no fue la excepción, debido a que para estudiar tomó una de las decisiones más complicadas, que fue dejar de practicar este deporte para enfocarse en su preparación académica.

“Aquí tengo que ser clara en algo y es que entendí que necesitaba estudiar y mientras hacía eso dejé de entrenar, no supe nada de lucha libre toda mi carrera, y tomé esa opción por una simple razón que era dedicarle toda mi concentración a mi carrera y, si soy sincera, eso me ayudó mucho porque he crecido como persona y estudiar me ha dejado una gran enseñanza académica.

“Muchos pensarán que podría alternar las dos cosas como muchos lo han hecho, pero yo no lo quería así porque al final no iba a estar al 100 por ciento en ninguna de las dos cosas. Además, tomar esta decisión me ayudó mucho a entender el concepto con el que se ve a los deportistas profesionales, porque gracias a que yo estuve en el Club América haciendo mis practicas supe lo importante de una buena nutrición en el rendimiento de un atleta, lo cual no se ve mucho en general en el deporte”, agrega.

Mi inspiración para este deporte, sin dudas, fue ver cómo se veían los luchadores en la tele, el porte, la entrega que mostraban y todo eso me inspiró y fue ahí cuando dije que yo quería ser luchadora y cuando se lo dije a mi familia, todos se burlaron de mí
Reina DoradaLuchadora profesional

Sueños firmes de la Reina Dorada

Una vez terminada su carrera profesional llegó el momento de retomar su actividad en la lucha libre, y aunque las ganas de ejercer su profesión estaban presentes, en ese momento recordó que el amor y ganas por ser una referente en este deporte son más grandes, pues años atrás rechazó la oportunidad de entrar a la CONADE para ser parte del equipo de taekwondo.

“Muy pocos saben esto, pero yo antes de dedicarme a la lucha libre, practiqué taekwondo, pero cambiar a la lucha fue muy difícil y la verdad es que me resultó muy complicado, porque el taekwondo es un deporte olímpico y tiene un reglamento completamente diferente a la lucha libre, además de que hay movimientos que en la lucha están prohibidos, entonces adaptarme a ellos fue complicado.

2
campeonatos acumula en su carrera dentro de los cuadriláteros

“Al inicio todo estaba en mi contra, tuve que cambiar mi chip en el deporte, y la verdad es que no me arrepiento de elegir la lucha libre como profesión. Inclusive debo decir que justo cuando me gradué de la preparatoria me ofrecieron regresar al taekwondo porque había una oportunidad de entrar a la CONADE para ser tomada en cuenta como atleta profesional, pero lo rechacé porque mi sueño siempre fue convertirme en luchadora y mira, aquí estoy, cumpliendo ese sueño”, menciona.

Por el momento, Reina Dorada es considerada como una promesa en la lucha libre mexicana, y aunque la pandemia de COVID-19 no le ha permitido tener muchos compromisos espera pronto destacar dentro de las filas de Kaoz Lucha Libre, así como también tratará de pulir sus Campeonatos Femeniles de IPW y FULL.

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