El campeón lo volvió a hacer, pese a la rebelión del Bayern Munich, el Real Madrid apagó el fuego y con el empate a dos goles aseguró su boleto en la Final de la Champions League en Kiev, al imponerse en el global 4-3.

La sorpresa parecía que se daría desde el inicio, ya que Joshua Kimmich marcó el primer gol del juego al minuto 3; el Munich necesitaba otro tanto más, pero apareció Karim Benzema para terminar con su mala racha sin anotar y marcó el empate con un cabezazo al minuto 11.

Aun así los Bávaros requerían otro gol para mandar el juego a tiempo extra, y en el segundo tiempo la defensa hizo algo que estaba más que prohibido en un juego de este calibre: cometer un error.

Apenas inició la segunda parte, Corentin Tolisso retrocedió el balón al arquero Sven Ulreich, quien no supo si despejar o tomarla con la mano y le marcaran tiro indirecto, en su indecisión el portero se resbaló y el balón le quedó a Benzema que de nuevo marcó.

Al minuto 63 James Rodríguez metió un tiro potente que empató el marcador, pero de nuevo el equipo alemán necesitaba otro tanto. Y aunque insistieron ferozmente a la portería merengue, el arquero Keylor Navas cerró la puerta y garantizó la tercera Final consecutiva de Champions para el Real Madrid, que ahora espera al ganador de la otra semifinal entre Roma y Liverpool, que aventajan los ingleses 5-2.