La carrera futbolística de Rafael Márquez es envidiable. Vistió los colores de su selección nacional desde los 17 años, jugó en el mejor Barcelona de todos los tiempos ganando dos Champions League, fue referente de sus equipos en México, Francia e Italia y ha disputado 4 Copas del Mundo.

No obstante, hubo un sueño que no puedo cumplir, pero que estuvo a punto de alcanzar: jugar en el Real Madrid.

En 2002, todo estaba listo para su fichaje con el mejor equipo del mundo. A sus 23 años, el Káiser mexicano y el Mónaco sorprendía al mundo.

Sin embargo, otra estrella opaco su brillo (al menos en ese momento) e hizo que su llegada al conjunto merengue se quedara en una mera ilusión, la contratación de Ronaldo Nazário.

“El hubiera no existe, pero por algo pasan las cosas. Estaba avanzada la negociación, yo estaba ilusionado y contento, pero fue cuando contrataron a Ronaldo y se vino abajo toda la negociación. Estuve dos años más en Mónaco hasta que llegó una oferta del Barcelona y a lo mejor no era el momento adecuado para salir del Mónaco, por algo pasan las cosas”, dijo Márquez Álvarez en entrevista con ESPN.

“Me siento afortunado de que alguna vez el Real Madrid puso sus ojos en mí y estuvo interesado, pero al final quién iba a pensar que el rival de este equipo iba a contratarme”, agregó.

El defensa mexicano también habló de su paso en el Barcelona, equipo en el que militó durante siete años.

“Siete años se dicen fácil, pero se sufren un montón. Fue mucho sacrificio. Solo hay que pensar que siendo uno de los mejores equipos del mundo, siempre trata de tener a los mejores jugadores del mundo en cada una de sus posiciones. Me costó seis meses adaptarme al equipo; no te podías relajar un día porque te pasaban los compañeros, había mucha competencia deportiva interna. Fue muy satisfactorio haber jugado tanto tiempo y tantos partidos, el haber ganado tantos campeonatos y disfrutar de muchas figuras. Fueron los mejores momentos de mi vida profesional y de mi vida personal, porque Barcelona es encantadora”, dijo.

También se dijo arrepentido de haber jugado en la MLS, ya que el nivel de la liga le resultó frustraste.

“Cuando salí de Barcelona me llegó la frustración en Nueva York porque estaba acostumbrado a un nivel y una exigencia, un nivel de entrenamiento fuerte y un nivel de partidos intensos y llegar a otro nivel, la verdad estaba desencajado, no podía. En ese momento sí me arrepentí de ir a Estados Unidos”, finalizó.