Los quarterbacks serán fundamentales para los equipos que disputarán la ronda de comodines.

La NFL cambió sus reglas para este año y los playoffs ampliaron el número de equipos participantes, lo que abrió la puerta para que aquellos que no habían podido avanzar a esta instancia en bastante tiempo lo hicieran, como Cleveland.

Con los Green Bay Packers y los Kansas City Chiefs como los mejores de cada Conferencia, por lo que ganaron el derecho a descansar en la ronda de comodines, serán 12 conjuntos los que buscarán su pase a la siguiente fase, en una pelea en la que estarán los quarterbacks con más experiencia y trayectoria en la NFL y jóvenes que quieren consagrarse en esa posición.

El partido que abre las acciones de los comodines es entre los Buffalo Bills, con Josh Allen en su segundo partido de playoffs, frente a los Indianapolis Colts, comandados por el veterano Philip Rivers.

Con la salida de Tom Brady de los Patriots, la ventana del liderato divisional quedó abierta para los Bills, que la aprovecharon para ser campeones del sector, 25 años después de la última ocasión que ocuparon el primer lugar del Este de la Americana, mismo tiempo que ha transcurrido de su último triunfo en una postemporada.

En tanto, Indianapolis fue segundo lugar del Sur de la Americana. Para esta temporada, el ataque de este equipo fue liderado por Rivers, quien pasó 16 años con los Chargers y clasificó a postemporada en seis ocasiones, y que tiene pendiente jugar un Super Bowl antes de retirarse y que todos sus récords sean coronados con el trofeo Vince Lombardi.

El duelo vespertino del sábado enfrenta a dos conocidos, ya que los Seattle Seahwaks y Los Angeles Rams comparten división y este año ya se midieron en dos ocasiones, con un triunfo para cada uno.

Para los Rams será un encuentro complicado, ya que su quarterback titular Jared Goff se recupera de una fractura en un dedo, y aunque podría jugar, lo haría sin haber participado en la última semana regular, y de ser el suplente quien participe, John Wolford, éste no tiene experiencia en playoffs.

La jornada sabatina cierra con la primera aparición de Tom Brady en postemporada con un uniforme distinto al de los Patriots. Ahora, al mando de la ofensiva de Tampa Bay, el veterano pasador intentará acabar con una sequía de 18 años de no ganar en playoffs para los Buccaneers, que se enfrentan al peor equipo clasificado, Washington, que tuvo boleto por estar en la división más floja.

Sed de venganza de otros quarterbacks

El domingo la jornada se abre con un partido que tiene tintes de revancha, luego de que el año pasado, cuando lucían como favoritos para llegar al Super Bowl, los Baltimore Ravens cayeron ante los Tennessee Titans, que les dieron una demostración magistral de cómo contener un ataque poderoso.

Por si el recuerdo del año pasado fuera poco, esta temporada se enfrentaron en la semana 11 y en tiempo extra fue de nuevo una victoria para los Titans.

Se trata de las dos mejores ofensivas terrestres de la liga, entre ambas sumaron 5,761 yardas y 50 anotaciones. Sus hombres fuertes acarreando el balón son Derrick Henry para los Titans, líder entre los corredores con 2,027 yardas, y por los Ravens fue su propio quarterback, Lamar Jackson, quien rebasó mil yardas.

Por la tarde, los New Orleans Saints recibirán a los Chicago Bears, en un juego que será primordial para el futuro del quarterback Drew Brees, pues las múltiples lesiones que ha sufrido recientemente lo han puesto a analizar la posibilidad de retirarse este año, aunque cuenta con contrato para la siguiente campaña.

Otro enfrentamiento divisional cierra la ronda de comodines, entre los Steelers y Cleveland, que justo chocaron en la última semana y el triunfo de Cleveland, ante los suplentes de Pittsburgh, le dieron la clasificación.

Para Cleveland es una oportunidad de buscar un triunfo en postemporada que se les ha negado desde 1994, mientras que Pittsburgh comenzó el 2020 de forma perfecta, pero cerró el calendario con cuatro derrotas en los últimos cinco partidos.

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