Dos años duró el proyecto de Javier Salinas al frente de la Liga Mexicana de Beisbol (LMB), luego de que este martes se dio a conocer que en la última asamblea de presidentes de los equipos, llevada a cabo el lunes pasado, el presidente anunció que deja el cargo para “atender nuevos retos profesionales”.

La contratación de Salinas, en 2017, para suplir a Plinio Escalante, se dio en medio de polémicas, pues la llegada de un personaje ligado más al futbol no fue del gusto de todos los sectores del beisbol mexicano.

En un comunicado, la LMB destacó los avances de la administración de Javier Salinas, como el aumento de patrocinios para la autosuficiencia económica, incremento de los ingresos para apoyo de los clubes del 445 por ciento entre 2017 y 2019.

Asimismo, resaltaron el trabajo con los umpires, el apoyo a la Selección Mexicana de Beisbol, mejoras en el Centro de Alto Rendimiento de la Academia en El Carmen, Nuevo León.

Uno de los principales proyectos de Javier Salinas fue difundir el beisbol en más plataformas para tener mayor alcance. Al respecto, la LMB indicó que tan solo en 2019 fueron más de 5 millones de aficionados en los parques, venta de derechos de transmisión en varias plataformas, incluida Facebook, y siete millones de televidentes en las Series del Rey bajo su administración.

“Lo importante es dar los resultados correctos, que los aficionados sean los primeros que se den cuenta que los cambios son para beneficiarles su producto, su pasión, sus equipos”, dijo Salinas a Reporte Indigo en marzo de 2018.

Sin embargo, esa visión mercadotécnica fue la principal crítica de un sector de aficionados y prensa especializada que nunca comulgaron con Salinas, ya que lo señalaron de preocuparse más por vender al beisbol como un producto que como el rey de los deportes.

Esas críticas constantes llevaron al expresidente a tener constantes fricciones con los medios de comunicación, ya que no soportaba los cuestionamientos acerca de su proyecto.

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