Pedro Guevara lanza un “volado” de derecha cuando se le preguntan las razones por las cuales dejó de trabajar con Promociones del Pueblo. “Si conoces de boxeo, o estás en el mundo de nuestro boxeo, creo que a lo mejor sabes cómo ellos trabajan (…) si conoces, sabrás de lo que estoy hablando”.

Sin embargo, es el acapulqueño Marcos Villazana (26-6, 15 KO’s), quien revela, a regañadientes, y a través de su experiencia, ese “modus operandi” de la promotora fundada por el fallecido Reginaldo Küchle, y que es hoy manejada por Oswaldo Küchle.

Promociones del Pueblo es señalada por “congelar” boxeadores, por avisar de peleas con poco tiempo de antelación y de reclamar como suyos a púgiles, a pesar de que la fecha de terminación del contrato diga lo contrario.

“Pasé un año cuatro meses sin pelear. Me ofrecieron una pelea, pero me llevaban a que me ganaran. Era un rival muy fuerte, les pedí que me dieran chance (de cambiar al contrincante) por mi inactividad. Me dijeron que no, que era lo que había y que si no la aceptaba me iba a quedar más tiempo sin pelear”, dice a Reporte índigo Villazana.

Dicho combate fue ante José Félix, en Cancún, en abril de 2018. Pese a su larga ausencia, Marcos ganó por nocaut técnico en el noveno round y se erigió como monarca Latino Ligero del Consejo Mundial de Boxeo (CMB).

Parecía que había llegado su oportunidad. Atrás habían quedado dos años con la promotora en los que iba y venía de Acapulco a la Ciudad de México para entrenar y prepararse para una pelea que no llegaba, a que fuera ignorado por la promotora.

Esto también lo vivió Guevara, quien fuera campeón mundial Minimosca del CMB en 2014. “Eso a mí desesperaba, me la pasaba entrenando en el gimnasio y con esa incertidumbre de no saber cuándo voy a pelear… el otro tema era el económico, lo que nos pagaban, que no se nos daba lo que se no había prometido”.

Pero Villazana confió en que las cosas cambiarían. “Firmamos y, desgraciadamente, utilizaron el gancho de la TV (Televisa transmitía las peleas de la promotora). La primera ilusión que tiene uno es salir en la tele ¿no? y eso fue lo que me motivó a aceptar la renovación. Después de eso, volvió a pasar lo mismo.

“Me vine a CDMX para entrenar en enero de 2019. Estuve febrero, marzo y no me respondían. Me regresé a Acapulco, porque nadie me ayuda con los gastos, no tengo patrocinadores y me llaman faltando tres semanas para una pelea en Los Mochis, Sinaloa. Me dicen: ‘vente, está la pelea para tal fecha’. Prácticamente me obligaban a pelear. El combate fue contra un venezolano (Roiman Villa), invicto, todas ganadas por nocaut.

“Trabajo lo más que se pueda, nos mandan el contrato en Peso Ligero. El día del pesaje me dicen que va a ser en Superligero… y tuvimos que aceptar la pelea, o no nos iban a pagar nada”, afirma el guerrerense sobre este combate realizado en abril de 2019 cuyo resultado fue una victoria para él a pesar de todo.

En agosto hizo uno más “y me llaman otra vez faltando dos o tres semanas antes”. Llega 2020, se atraviesa la pandemia y todo se detiene. No hay peleas. Para 2021, Marcos, sabedor que el contrato acabó en diciembre de 2020, empieza a buscar nuevos horizontes, pero “resulta que cuando se enteran que iba a pelear, la empresa dice que aún tenía contrato con ellos”.

Según Villazana, Promociones del Pueblo se puso en contacto con la promotora de Humberto “Chiquita” González para decirle que Marcos no podía pelear. Finalmente, el organismo del excampeón mundial mexicano sigue con la batalla y así el guerrerense peleó el pasado 7 de agosto y una vez más salió victorioso.

¿Pero tienes el contrato donde viene la fecha de término?, se le pregunta al deportista de 30 años y contesta:

“Ahí está el problema. Leí todo el contrato, ellos quedaron de mandarnos una copia, a los días siguientes y nunca llegó. La pedí y no hicieron caso”.

Esta táctica no sólo fue aplicada con él. “Ha habido ya varias quejas de boxeadores. Incluso el campeón Jhonny González se fue a quejar al “Martes de café” del CMB que le estaban haciendo lo mismo, que ya había terminado el contrato y que no lo querían dejar pelear”, afirma.

En junio pasado, González dijo ser un boxeador independiente. “Agradezco todo lo que hicieron en su momento por mi carrera, pero existía un contrato y tenía fecha de caducidad en 2018. Necesito aprovechar el tiempo lo mejor posible para lograr una oportunidad de título mundial o, al menos, subir al ring por mí y mi familia. Pido al CMB su apoyo para la protección de mi derecho como boxeador”, dijo.

González cumplió 40 años el 15 de septiembre y no sube al ring desde agosto de 2019. Fue Campeón mundial Gallo OMB (2005- 2007) y Pluma CMB (2011-2015).

Por su parte, Guevara ahora está trabajando “con Vicente Ruiz, es de EU. La verdad, casi casi nos sacó del olvido”. Tras la pandemia, asegura, “quedamos rezagados. El boxeo regresó en junio, pero yo no lo pude hacer, no me la quisieron dar (otra pelea), no quisiera indagar en eso y me tuve que aguantar 20 meses”.

Ahora, ya hizo dos peleas, una en Ciudad Acuña, Coahuila, y hace dos semanas en Cuernavaca, Morelos. “He estado muy contento, trabajar así, y me mantiene dándole el sustento a mi familia”.

Finalmente, Villazana se alista para una nueva pelea para mediados de octubre. Pasó de pensar en el retiro a intentar aprovechar las nuevas puertas que se les están abriendo tras su mala experiencia con Promociones del Pueblo.

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