8

años los que acumula Roger Goodell como comisionado de la NFL


Socios y patrocinadores también han tenido la libertad de arremeter en contra de la propia NFL en búsqueda de un mayor interés por lidiar con los escándalos


"Conozco a gente que se equivocó y ya no tiene trabajo, ¿esto significa que está bien equivocarse?"

Sidney Rice

Exjugador de la NFL


"Me equivoqué en el manejo del problema de Ray Rice, y lo siento por eso. Debemos hacer lo que sea para lograrlo"

Roger Goodell

Comisionado de la NFL

No existe pasión similar como la que hay entre un aficionado y su deporte favorito. La ilusión de cada inicio de temporada y la expectativa de gloria en el transcurso de la misma permite a ligas como la NFL ser tan exitosa, como hoy la conocemos.

Pero, ¿qué sucede cuando el espectáculo se ve empañado por sucesos extracancha que ponen en entredicho la reputación de sus actores? Porque el fanático se entrega por sus jugadores, pero también sufre cuando éste protagoniza escándalos.

De unos meses a la fecha la National Football League ha sido parte de la estadística más agresiva de homicidios, violencia doméstica y arrestos por faltas a la ley, empañando el deporte que tanta fortuna le genera.

El último caso, el de Ray Rice y los golpes a su esposa ha sido el acabose de paciencia para los fanáticos, especialmente el género femenino, que se siente azotado por la conducta de un ídolo en el emparrillado pero un salvaje en su relación sentimental.

Y qué decir de Adrian Peterson, de los Vikingos de Minnesota, quien está en el centro de una polémica luego de que fuera acusado de intentar “disciplinar” a su hijo con la rama de un árbol. O de Jonathan Dwyer, de los Cardenales de Arizona, arrestado bajo cargos relacionados con violencia doméstica.  

Estos jugadores y otros más integran una lista de jugadores en proceso legal que pese a los problemas están recibiendo salario como profesional por su actual relación contractual.

“A causa de los recientes acontecimientos, es crucial que la NFL considere la violencia contra las mujeres como un problema serio”, menciona la Organización Nacional para las Mujeres (NOW por sus siglas en ingles) en su sitio web.

“Roger Goodell, comisionado de la NFL, quien ha ocupado este cargo desde 2006, ha demostrado que no está dispuesto a afrontar con eficacia el problema. Por lo tanto, es hora de que Goodell renuncie”, cita el portal.

Goodell ha expresado su deseo por mejorar la política de conducta personal de sus jugadores en base a estos escándalos públicos. 

“Conozco a gente que se equivocó y ya no tiene trabajo, ¿esto significa que está bien equivocarse? En un pase incompleto ganas 0 yardas”, publicó el exreceptor de los Halcones Marinos de Seattle, Sidney Rice, en su cuenta de Twitter.

El comisionado Goodell pidió la colaboración del sindicato de jugadores de la NFL para ser apoyado en el proceso  de regenerar al organismo para que esta pesadilla en que se ve involucrado termine pronto.

“Me equivoqué en el manejo del problema de Ray Rice, y lo siento por eso… pero ahora debemos hacerlo bien y hacer lo que sea necesario para lograrlo”, dijo Goodell en su reciente comparecencia con la prensa.

“Vamos a poner nuestra casa en orden primero. Reexaminaremos, mejoraremos e implementaremos todos nuestros programas y después haremos más”, aseguró el comisionado, quien ha estado en contacto con el jefe del sindicato de jugadores, DeMaurice Smith, acerca de los cambios potenciales.

Ambos planean una reunión con expertos para que les ayuden a salvar el barco que, de acuerdo a expertos, tantos escándalos dados a conocer pueden tratarse de un golpeteo político para retirar a Goodell de su cargo.

Porque socios y patrocinadores de la liga también han tenido la libertad de arremeter en contra de la propia NFL, en búsqueda de que se muestre mayor interés por lidiar con los escándalos y la violencia acrecentada. El Congreso de Estados Unidos también está atento para ver cómo reacciona el responsable de la liga.

El comisionado ha dejado en claro que no presentará su renuncia en medio de todo este escándalo.  Solo habrá que esperar lo que siga saliendo de esta cloaca destapada donde la violencia  no deja de subir de tono cada semana.