Muchas veces hemos escuchado: “nunca es tarde para empezar”, pero realmente son pocas las personas que llevan esa frase al pie de la letra; sin embargo, ese no es el caso de Enrique Ferrer, piloto que corre en la categoría Súper Trucks de NASCAR en Estados Unidos, debido a que vendió todo lo que tenía en México para cumplir el sueño americano en el automovilismo.

La decisión, aunque implicaba riesgo por dejar prácticamente su vida en territorio nacional, no le dio miedo a Ferrer, pues asegura que luego de estar en confinamiento por algunos meses, debido a la pandemia por COVID-19, tuvo tiempo para pensar la situación y la oportunidad que tenía en las manos, por lo que concluyó: “si no es ahora, ya no será más adelante”.

“Sinceramente sonará muy raro, pero lo que me motivó a tomar esta decisión fue la pandemia, porque nos cambió a todos la forma de ver y de reformular la vida. Yo fui de esas personas que obedecieron el no salir de casa, me encerré, comencé a buscar acercamientos con algunas escuderías y hablamos y cuando tuve el visto bueno, no lo dudé.

“Sin embargo, antes de venirme con mi familia, yo tuve que venir sólo a Houston para ver todo sobre dónde vivir y así, literalmente fue empezar de cero una nueva vida, no tenía nada seguro acá y sabíamos que iba a ser un cambio de 180 grados para nuestras vidas, pero mi familia entendió que era una meta que yo tenía, que yo quería cumplir y me apoyaron al 100 por ciento”, explica el piloto en entrevista con Reporte Índigo.


Lo que me motivó a tomar esta decisión fue la pandemia, porque nos cambió a todos la forma de ver y de reformular la vida. Yo fui de esas personas que obedecieron el no salir de casa, me encerré, comencé a buscar acercamientos con algunas escuderías y hablamos y cuando tuve el visto bueno, no lo dudé

Enrique Ferrer

Piloto de Súper Trucks de NASCAR

Buscar nuevas oportunidades es un lujo que pocos se dan cuando hay una estabilidad de por medio. No obstante, afrontar nuevos horizontes y tocar puertas no es una acción que le dé miedo a Ferrer, debido a que recuerda que, aunque destacó en México con diferentes trofeos en el automovilismo nacional, él tuvo que primero buscar un lugar en una escudería y, segundo, consolidar su carrera sin ningún tipo de apoyo extra más que el de su equipo.

“Bueno, la verdad es que muchos dirán que si tenía un lugar seguro en México para qué me iba, para qué desaprovechaba las oportunidades que tenía allá, pero la verdad es que a mí no me da miedo buscarme mis oportunidades para mejorar, pues yo solo fui tocando puertas cuando inicié en esto de las carreras, por eso empecé a correr un poco tarde en edad, pues empecé como piloto profesional a los 24 años.

“Por eso cuando yo vi que tenía una oportunidad lo único en lo que pensaba era en que claro que podía cumplir mis sueños. Aquí hay muchos pilotos más jóvenes que yo en esta categoría, pero eso a mí no me importa para ser sinceros, lo que me importa es saber que puedo cumplir mis metas y así será cada que tenga un objetivo, porque no tengo miedo, más bien con todo esto que hago tengo mucha emoción de seguir y demostrar que sí puedo.”, agrega.

Respaldo total para Enrique Ferrer

Enrique Ferrer se caracteriza por ser una persona seria, reservada en su vida privada, pero cuando se trata de hablar de su motivación para cumplir sus sueños no duda en abrir “el cofre” y aceptar que ver a su hija cada día jugar en el parque, y convivir con sus nuevos compañeros, es una “gasolina” que impulsan su día a día.

“Yo creo que a mí y a mi familia nos gusta la aventura. Son muchos cambios para mi hija, para todos. Ahora va a entrar a otra escuela en otro idioma, pero nos gusta. Yo la veo a ella contenta, le encanta ir al parque y le encanta conocer sitios nuevos y eso es lo que me motiva. Estoy feliz de estar aquí y de vivir la aventura”, finaliza.

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