En Londres 2012, Alejandra Orozco alcanzó la medalla de plata en los clavados sincronizados en la plataforma junto con Paola Espinosa. Nueve años después, con Gabriela Agúndez como compañera, se convirtió en doble medallista olímpica tras ganar el bronce en la misma prueba.

Fue la segunda presea de bronce para la delegación mexicana en estos Juegos y la primera para el equipo nacional de clavados que, previamente, había tenido dos cuartos lugares en las pruebas sincronizadas de trampolín 3m femenil (Carolina Mendoza y Dolores Hernández) y en plataforma varonil (Diego Balleza y Kevin Berlín).

Tras el primer salto, Orozco y Agundez se ubicaron en el cuarto lugar y llegaron a la fase decisiva, al quinto clavado, en esa posición. La pelea por la plata y el bronce fue con las representantes de Estados Unidos (Jessica Parratto y Delaney Schnell), y Japón (Minami Itahashi y Matsuri Arai).

Sin embargo, la presión hizo mella en la pareja nipona y una mala ejecución de su último clavado las mandó hasta el sexto lugar. Así, la dupla mexicana se subió al podio con 299.70 puntos.

La segunda posición fue para las estadounidenses con 310.80, mientras que el oro se lo llevó China, gracias a que Yuxi Chen y Jiaqi Zhang registraron 363.78.

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Mañana, será el turno de Yahel Castillo y Juan Manuel Celaya en la final de trampolín 3m sincronizados, quienes buscarán darle una medalla más al país.

Con el bronce de Orozco y Agúndez, el equipo mexicano de clavados ha dado al país 15 medallas olímpicas en su historia.