Mavys Álvarez, mujer cubana que impulsa en la justicia argentina una denuncia por supuesta trata de personas mientras estuvo en pareja con el fallecido astro Diego Maradona, afirmó que a sus 16 años el exfutbolista la violó, la sometió a violencia física y la introdujo en la adicción a las drogas.

“Dejé de ser una niña. Toda esa inocencia que yo tenía me la robaron”, dijo Álvarez el lunes durante una rueda de prensa con medios internacionales en un hotel de Buenos Aires. “Tenía 16 años nomás y ya estaba tomando, estaba drogándome”.

Denunció que el capitán de la selección de Argentina, que ganó el Mundial de 1986, la violó en La Pradera, un spa en La Habana donde se instaló con su círculo. “Diego no dejaba ir a mi mamá. Ella entra a la casa, sube a la habitación y empieza a tocar la puerta. Yo quería abrirle la puerta y él no me dejaba. Me tapa la boca y me viola, él me viola”, relató con la voz entrecortada.

La mujer aseveró que Maradona se drogaba frente a ella, pese que se suponía había viajado a Cuba para rehabilitarse, luego de una sobredosis que casi le causa la muerte. “Me dijo que la probara (la cocaína) por él, que quería compartir conmigo más tiempo, pero que yo me quedaba dormida… finalmente tantos días con lo mismo yo la pruebo.

“Mi familia nunca lo hubiera aceptado (la relación con Maradona) si no estaba el gobierno cubano de por medio. De hecho, no lo aceptaban, los obligaron a aceptar una relación que no estaba bien”, comentó. “Si mi madre se hubiera negado, me pudieron pasar muchas cosas”.

Según la mujer, Maradona le pidió a Fidel Castro permiso para sacarla de la isla pese a ser menor de edad para viajar a Buenos Aires con motivo de su partido de despedida en 2001, el cual le fue concedido. Detalló que durante su estadía no tuvo libertad de movimiento y que fue sometida contra su voluntad a una operación de implantes mamarios.

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Es este viaje, que según la mujer se dio sin consentimiento de sus padres pese a que era menor de edad, lo que motiva la intervención de la justicia argentina por presunta trata de personas con fines sexuales.

Álvarez, de 37 años, llegó la semana pasada a Buenos Aires para brindar su testimonio ante la justicia argentina. Es la primera de las exparejas de Maradona que denuncia violencia. Según la cubana, no fue la única que padeció estos supuestos abusos y dijo que ya cumplió su objetivo: relatar el caso. Ahora, deja todo en manos de la justicia argentina.

“Me consta de otras mujeres. Estoy casi convencida que tenían mi misma edad o tal vez menores (…) Mi objetivo ya está cumplido. Venir a este país y poder hablar ante la justicia de lo que sufrí, y que el mundo sepa todo esto. Lo que falte por hacer está en manos de la justicia”.

Si bien Maradona falleció en noviembre del año pasado, los representantes legales de la mujer apuntan contra allegados del exfutbolista, como su exrepresentante Guillermo Coppola y otros amigos argentinos, que lo acompañaron durante su estadía en Cuba a principios de la década de 2000.