Se esperaba un triunfo contundente en el debut de México en la Copa Oro; sin embargo, el choque de Hirving “Chucky” Lozano fue solo el inicio de una noche muy complicada para el equipo nacional que apenas empató 0-0 con Trinidad y Tobago.

Y lo peor: reapareció el grito prohibido.

Una y otra vez, el equipo dirigido por Gerardo “Tata” Martino lo intentó, pero fueron infructuosos todos los esfuerzos.

El tricolor se mostró inoperante la mayor parte del encuentro a un rival caribeño echado atrás que tuvo como su mejor hombre al portero Marvin Phillip, quien al 74’ le quitó un gol cantado a Rogelio Funes Mori.

La cabeza de los mexicanos estaba en otro lado. Sin duda, ver a su compañero herido, tendido en el suelo tras el duro impacto con Phillip afectó en el rendimiento del equipo nacional en el AT&T Stadium, en Arington, Texas.

En los últimos 25 minutos, se jugó del lado trinitario que amontaban hasta seis jugadores en su área. Aun así, México tuvo un par de ocasiones más para romper el empate con “Tecatito” Corona y Orbelín Pineda, quienes sacaron sus disparos arriba de la portería.

Al 83’, Corona disparó fuera del área y una vez más Phillip desvió el balón que iba hacia el ángulo superior izquierdo.

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Y sí, a la pérdida del “Chucky” y al empate, se añadió el grito prohibido a la noche triste del tricolor y el partido tuvo que detenerse dos veces, esto fruto de la frustración de los aficionados.

Al final, México por fin anotó, pero el gol fue anulado por fuera de lugar. Sin duda, fue una noche terrible para la escuadra nacional.