Peleas colectivas en los bosques de Rusia, semidesnudos y a puño limpio. Sólo una regla: no matar. Así reclutan a nuevos integrantes y se preparan los ultras a menos de cuatro meses del inicio del próximo Mundial de futbol.

De cara al mayor torneo del balompié, la muerte de un policía de Ertzaintza en Bilbao, en medio de los enfrentamientos entre los hinchas del Athletic y ultras del Spartak de Moscú, el jueves 22 de febrero; prendieron las alarmas sobre la violencia que se vivirá en el país que gobierna Vladimir Putin.

Decenas de heridos y personas apuñaladas fueron parte del saldo que dejó la pelea en la que participaron al menos 100 radicales de Moscú y Bilbao.

Previo a la batalla callejera, la policía que tenían la consigna de escoltar a ambos grupos, decomisó puños americanos, barras de hierro y defensas extensibles; sin embargo, el enfrentamiento inició con una lluvia de botellas, que ya rotas, fueron utilizadas como armas.

El hecho revivió la tragedia que vivió Marsella durante la Eurocopa de 2016, en la que las salvajes batallas campales entre rusos e ingleses marcaron el torneo. Los enfrentamientos fueron considerados por las autoridades del contiene como el mayor repunte de violencia en el futbol desde el ocurrido en el estadio Heysel de Bruselas en 1985, en el que murieron 39 aficionados.

Rusia albergará a las mejores selecciones del mundo del 14 de junio al 15 de julio, y sus ultras enviaron un mensaje a sus homólogos europeos: “Si estás aquí debes tener en cuenta que te patearemos el culo”, advierte un grupo de ultras en el documental ‘El ejército hooligan de Rusia’ de la BBC.

Pese a las medidas que ha contemplado el gobierno para impedir que la violencia se apodere de los estadios, como las leyes aprobadas para prohibir la entrada de los ultras a los estadios y redoblar la presencia de la policía en los lugares de los partidos, los grupos hacen un llamado de guerra en el que advierten: “Si estás aquí (en 2018), debes tener en cuenta que te patearemos”.

En otro momento, también afirman que los hooligans son los principales adversarios en el festival de violencia que ellos alistan.

“Todos están esperando el Mundial. Para algunos será la fiesta del fútbol, para otros un festival de violencia. Nuestros adversarios son los ingleses, los padres de los ‘hooligans’. Les estamos esperando”, rematan en el documental.

Al respecto, la FIFA ha asegurado que confía en las medidas de seguridad que el gobierno ruso alista para garantizar la realización del Mundial.