¿Se imaginan al Tricolor en el mismo grupo que el Campeón del Mundo Alemania o volver a jugar contra Brasil?

¿Qué tal caer en el mismo sector que la Argentina de Lionel Messi o el Portugal de Cristiano Ronaldo?

La FIFA dio a conocer ayer lunes la conformación de las cabezas de serie para el Mundial de Rusia 2018, destacando las presencia de las mencionadas potencias y algunas sorpresas.

De entrada, el país anfitrión tiene un grupo a encabezar en automático, además de Francia, campeón en 1998 y animador de las fases finales de las Copa del Mundo.

Pero las sorpresas son Bélgica y Polonia. ¿Por qué estas selecciones si nunca han quedado campeones del mundo?

La razón es simple: aparecen dentro del Top 7 del ranking FIFA. El organismo rector del futbol mundial toma como referencia la clasificación para conformar las cabezas de serie que serán sorteadas el viernes 1 de diciembre en el Palacio de Kremlin, en Moscú.

La clasificación se elabora con un procedimiento matemático empleado por FIFA, en donde evalúa el desempeño de las selecciones y las determina con una ecuación: multiplica las victorias logradas por la magnitud del partido, la importancia del rival y la fuerza de la confederación al equipo que se enfrentó.

En automático, a Rusia se le asignará el primer sitio del Grupo A, por lo que jugará el partido de inauguración del Mundial, una tradición que retomó FIFA desde Alemania 2006, pues desde 1974 a Corea-Japón 2002, el vigente campeón daba apertura al torneo.

Como dato, a México le ha tocado jugar en cuatro partidos inaugurales: Uruguay 1930, Brasil 1950, México 1970 y Sudáfrica 2010.

En teoría, el grupo de los rusos sería el más asequibles, debido al rendimiento que han tenido últimamente la selección del “Ejército Rojo”, al que el Tricolor ya venció en la pasada Copa Confederaciones.

El antecedente más cercano a Rusia, enfrentándolo en una Copa del Mundo, fue con la URSS, con la cual el Tri inauguró la Copa de 1970 en el Estadio Azteca.

México quedará ubicado en el “bombo 2”, es decir, su “tómbola” será sorteada después de que se hayan “rifado” las cabezas de serie.

La única ocasión en la que México fue cabeza de serie en un Mundial fue en Alemania 2006, encuadrándose en el Grupo D de la competición junto a Portugal, Irán y Angola.

Cabezas de serie

[table id=29 /]

Viejos conocidos

Exceptuando a Rusia, el Tricolor ya ha compartido grupo con el resto de las cabezas de serie en un Mundial de Futbol.

Argentina fue la primera, con quien le tocó el honor de disputar el primer partido en la historia de los Mundiales en Uruguay 1930.

Con Brasil el Tricolor disputó el partido inaugural de 1950, además de las fases de grupos de 1962 y la más reciente en 2014, donde le sacó un empate sin anotaciones.

A Alemania y Polonia los enfrentó en la fase de grupos de la Copa de Argentina 1978, la última donde los verdes se quedaron en primera ronda.

A Bélgica le tocó en los Mundiales de México 1970 y Francia 1998, mientras que a los galos los enfrentó en Suecia 1958, Inglaterra 1966 y Sudáfrica 2010, todos en fase de grupos.

En tanto que a Portugal lo encaró en el 2006, en el último partido de la fase de grupos.

2006

Año en el que México fue cabeza de serie

16

Participaciones sumará en mundiales la Selección Mexicana en Rusia 2018

¿Cómo se hace el ranking de FIFA?

El rango de referencia tomado para elaborar el ranking es la actuación de las selecciones basado en los últimos cuatro años.

Para ello la FIFA toma en cuenta partidos amistosos, clasificatorios a un Mundial o torneo continental, los competencias de Confederación y, por último, los encuentros de Copa del Mundo.

Con ello se determina los sectores, se toma como referencia la tabla del antepenúltimo mes a la realización del sorteo de Rusia 2018, en este caso octubre de 2017.

La ecuación que realiza la FIFA es: P=M x I x T x C, según la página de internet del organismo.

“M” se le asigna a los puntos logrados en la victoria (3), empate (1) o derrota (0); “I” es la importancia del partido; “T”, la fuerza del contendiente y “C” la fuerza la confederación.

En cuanto a la importancia del partido, un juego amistoso es contabilizado como 1.0; una eliminatoria mundialista o de confederación, 2.5; para partidos continentales o de Copa Confederaciones, 3.0, mientras que un encuentro de Mundial, 4.0.

A su vez, la fuerza de la Confederación es representado con valores donde la Conmebol es asignada con 1.00; para la UEFA, 0.99 y las de Concacaf, África, Asia y Oceanía, 0.85.


Con excepción de Rusia, el resto de las cabezas de serie ya los ha enfrentado México en una fase de grupos de una Copa del Mundo