Uno de los equipos con mayor urgencia de ganar un Super Bowl es Dallas Cowboys. Por todo lo que representa ser una de las franquicias más caras del deporte estadounidense, han puesto su confianza absoluta en Dak Prescott, al que pagarán más de 160 millones de dólares por los próximos cuatro años.

La exigencia para Prescott será tan alta como los ceros en sus cheques, pues los Cowboys han puesto todas sus esperanzas de volver a los lugares estelares de la NFL en el brazo de su quarterback, quien en los primeros cinco años dentro de la liga ha demostrado que tiene calidad.

Sin embargo, en ese tiempo ha faltado un extra para que Dallas se meta a la contienda por el trofeo Vince Lombardi, pese a que cuenta con un corredor de élite, receptores considerados top, incluso, llegó a tener una de las mejores líneas ofensivas.

Aunque se llegó a rumorar que Jerry Jones, dueño del equipo, dejaría partir a Prescott para buscar en la agencia libre, a final de cuentas los más de dos años de negociaciones entre directiva y jugador rindieron frutos para mantener el proyecto iniciado en 2016.

Dak ganará 75 millones en su primer año del nuevo contrato, el cual ha sido establecido de forma que le permitirá a los Cowboys contar con espacio en el tope salarial para buscar refuerzos en la agencia libre para las distintas posiciones.

El quarterback estableció récords personales en 2019, el cual fue el último año de su contrato de novato, por el cual ganó apenas dos millones de dólares. En total, tuvo 4,902 yardas y le faltó solo una para alcanzar la marca del equipo en una temporada, perteneciente a Tony Romo, asimismo, Prescott registró 30 pases de touchdown por primera vez.

El año pasado, Dak había ilusionado a los fans de la “Estrella Solitaria”, pues en apenas cinco semanas alcanzó 1,856 yardas, lo que representaba un ritmo para romper el récord de la NFL en este rubro; sin embargo, una lesión en el tobillo, el 11 de octubre, en el duelo ante los New York Giants, acabó con su sueño.

A partir de ese momento, Dallas se fue en picada, principalmente por la gran cantidad de errores que derivaron en balones perdidos. La campaña anterior, Dallas con Dak al mando el equipo promedió 32.6 puntos por juego y 488 yardas totales por partido.

En contraparte, con Andy Dalton, Ben DiNucci y Garrett Gilbert, quienes suplieron a Dak tras su lesión, el conjunto solo promedió 21.1 puntos por juego y 319 yardas totales por partido.

El ascenso de Prescott se encuentra entre los más impresionantes de la liga en cualquier posición, particularmente como mariscal de campo dadas sus demandas dentro del juego.

Reclutado en 2016, Prescott pasó de ser el tercer suplente a titular en la Semana 1 luego de las lesiones de pretemporada del exquarterback Tony Romo y de Kellen Moore, quien ahora es el coordinador ofensivo de los Cowboys.

Prescott ganó los honores de Novato Ofensivo del Año de la NFL esa temporada y los Cowboys tuvieron un récord de franquicia de 13 juegos ganados, además, el corredor Ezekiel Elliott también ganó el título del juego terrestre de la NFL en su primer año.

Los Cowboys tienen una deuda de Super Bowl con su afición desde 1995, y en ese lapso, solo en 10 ocasiones han estado en playoffs, de las cuales dos han sido bajo el liderazgo de Prescott, quien en tres juegos en la siguiente fase registra un ganado y dos perdidos.

Dallas deberá aprovechar que se encuentra en la división más floja de la liga, la cual le dio boleto a postemporada en 2020 a Washington con récord de 7-9. Por ello, con Prescott sano no deberían tener problema para jugar en enero de 2022, aunque para ser candidatos a ganar el Super Bowl, requieren apuntalar, principalmente, la línea ofensiva y su defensiva.

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