La tanda de penaltis venía pareja, al filo de la navaja, a España le había fallado Xabi Alonso.
Con la serie empatada Portugal manda a Bruno Alves que antes de perfilarse es desplazado por Nani, quien ejecuta impecable ¿táctica o duda?

Piqué se acuerda de Shakira y mete un balazo para poner a España arriba y ahora sí, Alves, que con las pulsaciones a tope lanza un chutazo que se estrella en el larguero.

Antes de poder reaccionar Cesc frunce el entrecejo y anota para el triunfo de “La Furia”.

No me cabe la menor duda, a Bruno lo reventaron sus propios compañeros, dicen que Cristiano vendría a cerrar la tanda, solo él lo sabe, lo cierto es que aquí en los fogonazos de los penaltis sólo apareció cuando al barco portugués le había dado Fábregas por debajo de la línea de flotación.   

Don Vicente saca el ajedrez

Tremendo partido, intenso, desgastante, la batalla no se dio en las áreas o los costados, aquí la lucha fue sin cuartel por la posesión del balón en el medio campo con mucha gente y con más orden.

Fue como uno de esos juegos de ajedrez en los que no hay posibilidad de pedir “tablas”, aun así los equipos se neutralizan, se van tapando, nada más recuperar el balón del lado español cuando ya había dos portugueses vestidos de soldados de infantería para tapar los posibles destinos.

Aún así “La Furia” se las ingenia para generar un par de jugadas que terminan en corners, mientras que Portugal alcanza más situaciones de peligro cuando al recuperar y lanzar a Nani por un costado, o Ronaldo por el otro, desequilibran el campo español.

Al final del primer tiempo no es casualidad pues, que Portugal tuviera mejor puntaje en las estadísticas generales, esas que las computadoras modernas nos presentan para apantallarnos más en la tele, que si los metros recorridos y hasta kilómetros, que si pases precisos y fallados, que si tiros a gol, en fin, todas esas para Portugal, aunque en realidad en el único lugar en que cuenta, el marcador, todo era parejo.

El segundo tiempo no cambia mucho de tono, aquí nadie va a ceder aunque el riesgo lo asume España, llegadas intensas, regreso veloz a cubrir las espaldas para evitar a Nani o Ronaldo lo que provoca de los dos lados faltas cercanas al área, ocasiones de peligro, de esas a balón parado.

Para el minuto 86′, Don Vicente saca el ajedrez mandando a descansar a uno de sus alfiles de confianza: Xavi Hernandez, el del Barca, metiendo al joven Pedro, apoyo a las oportunidades de ataque con piernas nuevas pero sacrificio para marcar y evitar la salida portuguesa desde su campo.

Ya para el minuto 89′ los dos equipos vivían la tensión del “no error”, una falla y adiós. De pronto se abre la oportunidad para “La Furia” con un foul cerca del área por el lado izquierdo, ideal para Xabi con pierna derecha. Comba cerrada que propicia la entrada de los atacantes con la incertidumbre de los defensivos, tema estudiado y repetido hasta el cansancio en los interminables entrenamientos que pulen estilo y confianza, Xabi ejecuta pero Pepe adivina, despeja, viene el contragolpe y genera…

La jugada soñada de Ronaldo

En un contrafolpe fulminante, letal que toma mal parados a los españoles.

Nani por derecha, Ronaldo por izquierda, dos látigos infernales, pero todos, absolutamente todos, incluido Iker, sabíamos que se honrará el esfuerzo del “Pavo Real” Ronaldo, que recibe con ventaja, dos paso adelante, entra al área, es la jugada esperada por Portugal, un contragolpe clásico, de esos a los que se apuesta todo el tiempo.

Ronaldo controla, entra al área por izquierda, solo que ya está acompañado por dos españoles, aún así dispara.. ¡por arriba!

Que no se diga entonces que los Dioses del Estadio no repartieron por igual.

Las dos fallas consecutivas nos mandan a tiempos extra, la sombra de los penaltis está latente, se siente, se ve venir, es un juego demasiado intenso y equilibrado con muy pocas ocasiones de gol y conste que ya cada uno las tuvo, pocas pero ahí estuvieron.

Iniesta es humano

España toma por fin el control del partido con la batuta de Andrés Iniesta y la dinámica de Pedrito. Le funciona el cambio a Del Bosque porque es por aquí por donde se abre la avenida de un solo sentido rumbo al arco portugués.

Al minuto 100′ de los 120′, una jugada de Jordi Alba, una pesadilla para los portugueses al incorporarse al ataque durante todo el juego, por izquierda que Iniesta acompaña, parecida a la que mató a “Les Bleus” de Francia solo que esta vez no hubo resbalón del defensa portugués que lo cierra, aun así el servicio pasa hasta el territorio del mariscal Iniesta que dispara.. ¡chorreado!, ni hablar, también es humano.

Los cañones españoles

Los dos tiempos extra fueron copados por la intensidad de “La Furia” que se adueña del balón aprovechando el agotamiento en ambos equipos, pero más evidente en Portugal, que debió hacer gasto extra para copar y tapar opciones de destino a los pases del mediocampo español.
Así, después de la de Iniesta se vienen otras dos no tan claras en las que interviene, ¿quién más? El propio Andrés Iniesta que parece haber sacado del vestidor unos pulmones de refacción.

A los 113′ Pedro es lanzado con ventaja y así entra al área solo que duda, quiere cambiar de pierna y la noche no estaba para esos lujos, obtiene solo un corner.

Y luego entre Iniesta y Cesc Fabregas lo arropan, lo apapachan, le dan calorcito y Pedrito se olvida del tru-tru, logrando tres incursiones al área rival con el aviso sin tapujos de que España quiere terminar antes de los penaltis, a los que Portugal apuesta generosamente, a grado tal que lo consigue.

Una vez más nos vamos a la última instancia y aquí sí Don Vicente también acierta en sus cambios, recordar nada más que ante Francia el penal no lo ejecuta “El Niño” Torres, que no es su fuerte, de ahí que se inclinará por la rápidez de Pedrito y luego a persignarse en su turno de tirar el penal.

¿Dónde estás Cristiano?

A la hora de los penaltis solo los muy valientes se fajan los shorts y levantan la mano.

También es momento propicio para quienes no se sienten seguros o no son fuertes desde el punto penal de decir “por ahorita paso”,  aquí no hay “hard feelings” ni reclamos, hay que ser honestos consigo mismos y con los compañeros, quizá por esto Cristiano Ronaldo no apareció entre los primeros cañoneros portugueses, o tal vez venía a cerrar con el quinto disparo, eso solo él lo sabe y de seguro si se le pregunta contestará afirmativamente. Portugal se fue a casa… pero Ronaldo nunca pierde.

La Squadra me pone a dudar

A estas alturas del torneo Italia honra su tradición y su jerarquía, su juego y su espíritu se crecen a medida que la intensidad de los fogonazos aumenta.

Así es la “Casta Diva Italiana”, dentro y fuera de la cancha, hoy están a un paso de la gloria habiendo ganado un solo partido en la Euro 2012, los demás empates y angustia, es igual, los Azzurri saben manejarse en el filo de las emociones intensas, así han ganado sus cuatro títulos del mundo, solo superados por el “Scratch du Oro” .

Hoy el turno para vestirse de héroes y saludar desde el centro del Coliseo Romano es nada menos que ante el equipo casi perfecto, el favorito desde antes de iniciar el torneo, el que va no solo invicto sino con todos ganados, esta Alemania es un equipazo dominador de su propio sistema con el convencimiento absoluto de todos sus jugadores.

Los alemanes no necesitan motivarse, ellos siempre están motivados, los alemanes no necesitan ser favoritos, lo son por default y disfrutan este status que se han labrado a fuerza de goles, triunfos, semifinales, finales y títulos.

Cierto, aquí señalé al inicio de esta Euro que mis gallos estaban en la tercia de Holanda, Alemania y España, con los holandeses fuera por la vía de la vergüenza, Alemania y España es la Final soñada y cantada hasta por Michel Platini.

Sin embargo hoy, después de ver este tremendo juego latino entre Portugal y España, me la pienso dos veces recordando de botepronto mi comentario al arrancar la Euro en la primera fase después de el empate España–Italia: “Ha sido un partido casi perfecto al que solo le faltó un ganador”.

En la Final no hay empates, así que..