Estas tierras han sido castigadas a lo largo de muchos siglos por conflictos bélicos.

Las dos guerras mundiales, la de 1917 y la de 1940 dejaron muchas heridas que no han terminado de cicatrizar.

Es bueno recordar las guerras para no volver a vivirlas. Por acá todas las ciudades y pueblos tienen monumentos que recuerdan a sus caídos.

Ayer visité en Lugansk el mausoleo humilde y sobrio a sus soldados… fue una experiencia impactante.

Ayuda inglesa

La invasión de Alemania a Francia, detonando el inmediato apoyo del Imperio Británico, albergando al gobierno francés en el exilio, marcó el principio del fin de la Segunda Guerra Mundial, aunque trsitemente el triunfo no fue inmediato, formando una alianza tan sólida como amalgama imposible de separar entre ambas potencias, cuya fuerza se deja sentir como parte del selecto grupo de líderes mundiales que junto con otros cuantos nos marcan la pauta a todos los demás.

Ucrania reta a las potencias

Anoche en el majestuoso Estadio de Donetsk: la Donbass Arena, sin duda uno de los mejores estadios del mundo que yo pondría al nivel de la Arena de Munich, del Stade du France, del Reliant Stadium de Houston, del Durban allá en Sudáfrica.

Estos estadios orientados a la comodidad del espectador, plurifuncionales, muy prácticos, aquí vino Inglaterra a detener el ímpetu de los locales ucranianos que se jugaban la vida en una misión casi imposible, meterse con su avión caza a pelear entre los tremendos supercazas aliados de Francia e Inglaterra.

La victoria le daba a Ucrania el pase automático, el empate estaba supeditado a la derrota francesa en Kyiv ante los ya eliminados suecos.

El espíritu ucraniano los lleva a jugarse la vida entregándolo todo en cada centímetro y a cada segundo del partido ante la sobria y efectiva formación inglesa que apareció con sus cuatro defensas, cuatro mediocampistas y la delantera del Manchester, pero sin “El Chícharo”, Wayne Rooney que reaparecía después de su castigo y el joven morenazo Danny Wellbeck, el mismo que le viene haciendo la vida pesada al “Chicharito”, peleando la titularidad en el ManU, que bien visto, es también el culpable por esa competencia de que nuestro delantero no vaya a los Olímpicos con el Tri.

Bombardeo general

Sabedores que no hay más e inspirados cuando en el Estadio de Donetsk se anuncia que Suecia va ganando con un golazo de Ibrahimovic, la fanaticada ucraniana se lanza al apoyo con su grito de ¡UKRAINA…UKRAINA!

Al tiempo que allá en la cancha sus cosacos agobian al arquero inglés Joe Hart, a tal grado que éste saca su sueter rojo de héroe flemático, sacando tres casi imposibles, aunque los propios ucranianos se disparan en los pies con unas fallas garrafales que en estas instancias son imperdonables.

¡vive le France, besoin dàide! (¡Viva Francia, necesitamos ayuda!)

El mensaje cifrado desde Kyiv llegó a Donetsk. Los franceses requerían forzozamente de la ayuda inglesa para salvar la vida.

Suecia no solo se le había ido arriba sino que dominaba a placer a tal grado que cuando llegó el segundo, el de Larsoon, la emergencia era ya cosa mayor, algo así como un torpedo por debajo de la línea de flotación.

Rooney al rescate

El triunfo sueco entregaba a Inglaterra la calificación directa aún perdiendo con Ucrania.

Tiempo quizá para algunos de bajarle los decibeles al partido, meter a tres de la banca y cuento acabado, solo que eso entre aliados no es ni siquiera para ponerlo en la mesa de las negociaciones.

Los aliados son aliados siempre, las lealtades mayúsculas. Inglaterra mantiene el ritmo y después de ser salvado por su porterazo Hart hasta en cinco ocasiones, llegó la acción esperanzadora para esos aliados.

Descolgada por derecha, el centro que bota antes en la pésima salida del arquero ucraniano Andriy Piatov quien le hace al “Canelusky” cuando el balón se le escapa entre los guantes, a los que algunos pesimistas dicen que les escurría mantequilla del mollete que le dieron en el medio tiempo.

Aparece entonces el oportunismo de Wayne Rooney (¿Quién más?) para meter la cabeza, gol, 1-0, Ucrania casi liquidado y los “French Friends” bien apoyados.

¿Para qué tanto árbitro?

La Eurocopa 2012 trae como innovación dos árbitros extras que se ponen de mirones al costado de las porterías “para que no haya jugadas dudosas ni pelotas que entran y no se marcan como gol”.

Bueno, eso dice la teoría, pero en la práctica este silbante Gabor Eros (con ese apellido mejor que se vaya de vigilante a un teibol local) se emociona con la jugada de los ucranianos y se queda lampareado, negándoles a los anfitriones un gol legítimo que hubiera puesto aquí las cosas más emocionantes y allá a los franceses a temblar.

Seguramente estos dos árbitros extras se los van a ahorrar para futuras competencias.

moraleja.Por esta vez las alianzas históricas funcionan, Inglaterra pasa con autoridad y hasta soberbia como primero de grupo y se va a Kyiv a enfrentar a la legendaria “Squadra Azurra”.

Y por acá en Donetsk nos dejan el juegazo de la Copa: Francia, que bocabajeados y todo son un peligro que seguramente le pondrá los pelos de punta a los vigentes campeones de España, que como decía  Vicente Del Bosque…

“Éramos pobres y hoy somos ricos…Espero que eso no lo olvideís…”

Mostrando con filosofía ese chocante engreimiento de gente sobrada con que algún sector de la prensa española les cuestiona hasta los jugos de naranja del desayuno, que por estas tierras es a la usanza del buffet frugal, sin ostentación pero rico en vitaminas.. !y verduras gachas!

Aunque algunos sabemos como eludirlas con aquello de un “pomodore omelette”.

Nada más sabio para la Real Federación Española que mantener otros tres años al siempre ecuánime y atinado Vicente del Bosque, quien sabe siempre salirle al paso a los guerrilleros con pluma de tinta azul.