Un fiscal anunció que mostrará “un lado mucho más feo y siniestro” de Ryan Giggs, uno de los grandes ídolos del Manchester United, al comenzar su juicio por agresión a su expareja y conducta coercitiva.

“Tenía una vida privada llena de abusos, tanto físicos como psicológicos, de una mujer que decía querer”, aseguró el fiscal Peter Wright.

Giggs, de 48 años y quien jugó 24 temporadas con el Manchester United, está acusado de causar lesiones a Kate Greville, de 36, en noviembre del 2020.

También se lo acusa de agredir a la hermana menor de Greville en el mismo incidente.

Cabe destacar que Ryan Giggs niega todos los cargos. Renunció a la dirección técnica de Gales en junio, diciendo que no quería comprometer la preparación del equipo para la Copa Mundial. Estaba de licencia desde noviembre.

Wright dice que el 1 de noviembre, el galés y Greville salieron con amigos y fueron a un hotel, donde Greville le dijo al ex jugador que iba a romper con él por su comportamiento y porque sabía que la engañaba.

Greville se fue del hotel temprano y decidió retirar sus cosas de la casa del exjugador antes de que él regresase. Le pidió a su hermana que la acompañase.

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Sin embargo, el extécnico volvió antes de lo esperado y trató de impedir que Kate se fuese, lo que dio lugar a un altercado físico que fue escalando, según el fiscal.

En medio de forcejeos, la hermana de Greville recibió un codazo en el rostro, dijo el fiscal.

“A esta altura, el acusado perdió totalmente el control y le dio un cabezazo intencional a Kate, lastimándole el labio”, señaló.