Fátima Rojas es una luchadora mexicana y su camino a Tokio se vio bloqueado por las complicaciones derivadas de haber dado positivo a COVID-19, y por omisiones de la Federación de Medallistas de Luchas Asociadas (Femela).

Sí, por protocolo sanitario, no pudo participar en las eliminatorias nacionales que la privaron del sueño de todo deportista: llegar a una justa olímpica para representar a su país; sin embargo, en entrevista con Reporte Índigo afirma que hubo algo más.

“Todo empezó cuando recibí la noticia de que di positivo a mi prueba de COVID-19. Desde ese momento, sabía que iba a haber, quizás, algunas complicaciones. Sin embargo, se le notificó al presidente de la federación (Guillermo Díaz Gutiérrez), quien me dijo que enviara estas pruebas que yo me había hecho. Para ese entonces me había hecho dos pruebas y él dijo que me hiciera una tercera”, explica la deportista.


La federación notificó a mi asociación que mi correo jamás les había llegado (…) realmente sí me afectó

Fátima Rojas

Luchadora olímpica

“Que si daba negativo me presentara a la competencia, pero que si daba positivo la adjuntará junto con las otras dos pruebas en una carta en la que yo solicitaba que se me permitiera seguir en mi proceso rumbo a Tokio, ya sea por medio de una evaluación, eliminación o como sea”, mencionó Fátima.

Sin embargo, la federación aseguró que nunca recibió los correos electrónicos de Rojas con las pruebas. Hoy, ya recuperada, inicia su proceso para lo que vendrá para ella después de los Olímpicos de Japón, que se retrasaron también por la pandemia de COVID-19.

“La federación notificó a mi asociación que mi correo jamás les había llegado, entonces yo lo reenvié a mi asociación, que lo reenvío a la federación, y me parece que ellos también enviaron otra solicitud de evaluación con la chica que ganó el nacional para que fuera algo justo, e igual mi instituto, pero nunca hubo alguna respuesta”, sentencia.

Fátima Rojas afirma que se dio unos días para pensar las cosas y prepararse para un nuevo ciclo en el que no están los Juegos Olímpicos de Tokio.

“Ahorita me tomé un tiempo para descansar mi mente, pero sigo entrenando para este ciclo que viene, para París 2024, y empezar con el primer paso, que es ir a los nacionales, para los Juegos Centroamericanos del próximo año. Así como va. Realmente sí me afectó, pero hay que tener esa perseverancia para poder seguir en el camino y cumplir mis sueños”.

Falta de apoyos por igual

Fátima Rojas afirma que en la lucha la falta de apoyos es el mismo, tanto para hombres como para las mujeres, por lo que se requieren personas que tengan amor por el deporte, sobre todo en la dirección de las políticas públicas.


Sigo entrenando para este ciclo que viene, para París 2024, y empezar con el primer paso, que es ir a los nacionales, para los Juegos Centroamericanos del próximo año

Fátima Rojas

Luchadora olímpica

“Sí hace falta muchísimo en general. Mucho fogueo. A todos nos falta lo mismo, que nacionalmente se vea más este deporte porque generalmente se priorizan otros que la gente ve más, como a lo mejor los clavados, la gimnasia, el futbol, o sea, muchos de esos deportes que la gente conoce, y yo pienso que es normal porque hemos crecido así, sólo viendo esos deportes”.

Fátima Rojas pide categoría especial para mujeres ‘trans’

En México, gana terreno cada vez más la discusión acerca de que las mujeres transgénero tengan los mismos derechos, pero en el caso de la lucha sí condiciona la fortaleza natural de las personas nacidas como hombres. Por ello, la deportista Fátima Rojas considera que tiene que haber una categoría especial para estas personas.

“Creo que deberían de abrir una categoría específica. Estoy totalmente de acuerdo con la inclusión, pero se puede hacer como en los deportes paralímpicos, sería una categoría más, porque el tema hormonal es muy delicado”, explica.

Rojas reconoce que ha peleado con hombres en competencias de exhibición, e incluso entrena con ellos, porque eso la hace muy competitiva, pero en una lucha habría clara desventaja, pues las categorías más grandes de mujeres rondan los 76 kilogramos.

“Como mujeres, el sistema óseo, todo lo muscular, lo hormonal, es muy diferente a la de un hombre. Sí entrenamos con ellos y eso nos hace más fuertes, nos ayuda muchísimo. Incluso, podemos ganarles a hombres, he luchado en alguna exhibición, en competencias, con ellos, y les he ganado”, explica.

Finalmente, explica que durante su vida en varias ocasiones le han buscado pelea otras mujeres, pero lo mejor es siempre hacerse a un lado. “Después de unos años de practicar este deporte y competir a tal nivel, sabes el poder que puedes tener ante una persona que no lo practica, y lo puedes lastimar (…) Tienes que evitar el pleito siempre”.

Sin embargo, admite que llega a ser complicado, debido a la manera en que caminan los atletas que entrenan este deporte, el cual, a la mirada de la gente común, pudiera parecer retador.

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