Varios jugadores de las Águilas de Filadelfia han hecho públicas sus intenciones de dejar plantado a Donald Trump en la tradicional visita del campeón de la NFL a la Casa Blanca; luego que el mandatario ha criticado duramente a los jugadores que protestan durante el himno.


“No, personalmente anticipo que no asistiré”, respondió a la cadena CNN Malcolm Jenkins, defensor de las Águilas, quien levantó el puño durante el himno nacional la temporada pasada en apoyo al movimiento ‘Black Lives Matter’ (‘Las Vidas Negras Importan).

El receptor Torrey Smith coincidió con su compañero y mostró su desaprobación a la guerra que ha declarado Trump contra los jugadores que se arrodillan durante la entonación del himno; el jugador también alzó el puño en protesta durante la temporada pasada.

Trump cumplió con el protocolo y felicitó a Filadelfia por haber conseguido el primer Super Bowl de su historia; previamente había instado a los jugadores a “defender con orgullo el himno” durante el encuentro entre las Águilas y los Patriotas de Nueva Inglaterra.

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Smith señaló que los jugadores hablan sobre los mensajes de Trump en el vestidor, tal y como lo hacen los demás ciudadanos en sus centros de trabajo. “Estamos muy informados sobre lo que ocurre, y tratamos de educarnos a nosotros mismos”, agregó.


“Ellos dicen que es una protesta al himno. Nosotros no estamos protestando contra el himno. Estamos protestando durante el himno. Entiendo por qué la gente está molesta, o pueda ofenderse cuando alguien se arrodilla”, señaló el receptor.

Quien se espera que tampoco asista a la Casa Blanca, es el defensa de las Águilas, Chris Long, el cual no asistió a la visita el año pasado cuando ganó el Super Bowl con Nueva Inglaterra.

“No, no voy a ir a la Casa Blanca. ¿Me estás tomando el pelo”, dijo Long este domingo previo al juego.

LeGarrette Blount, quien jugó con los Patriotas el año pasado, tampoco asistió a la vista a la Casa Blanca. “No me siento bienvenido en esa casa, Voy a dejarlo así”, señaló el jugador aquellas ocasión.

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La molestia de Donald Trump comenzó desde la precampaña presidencial, cuando el entonces mariscal de campo de los 49 de San Francisco, Colin Kaepernick, hincó la rodilla durante el himno nacional para protestar por la brutalidad policíaca contra la comunidad negra.

A partir de ese momento, más jugadores comenzaron a hincar la rodilla o alzar el puño durante el himno. Trump criticó a los dueños de los equipo por permitir esa acción de sus jugadores y señaló que deberían ser despedidos por atentan contra los símbolos patrios.