El trágico y controvertido arrollamiento de un piloto de la Asociación Nacional de Carreras de Automóviles de Serie (NASCAR, por sus siglas en inglés) el fin de semana en Nueva York no fue un acto criminal, aseguró ayer la policía del condado de Ontario.

La causa del fallecimiento de Kevin Ward Jr., atropellado por la estrella de la NASCAR Tony Stewart el sábado fue un politraumatismo severo, revelaron los resultados de la autopsia dados a conocer ayer.

Ward, de 20 años, falleció en el norte del estado de Nueva York, durante una competencia de la serie Empire Super Sprint que se realiza en bólidos monoplaza. 

El sábado, el vehículo de Stewart, tres veces campeón de la NASCAR, chocó con el de Ward, que se impactó contra un muro. Segundos después, Ward descendió de su bólido, al parecer para increpar a su rival, quien reanudó la marcha y lo embistió.

Tragedia sin culpable

Las autoridades interrogaron a Tony, de 43 años, el sábado por la noche, y hablaron con él otra vez el domingo. 

“En este momento no hay dentro de esta investigación algún hecho que sustente alguna conducta delictiva o causa probable de un acto criminal”, dijo el jefe policial de Ontario, Philip Povero. 

Se desconoce con exactitud por qué Ward tomó la riesgosa decisión de descender de su vehículo. Pero bajarse de un auto averiado para enfrentar a otro piloto es común en las series del automovilismo estadounidense. 

Ward comenzó a correr en go-karts en 1998, a los 4 años, y fue novato del año en la Empire Super Sprint en 2012. (Fuente: AP)