El Manchester United no veía la luz y el ‘Teatro de los Sueños’ se convirtió en el de las pesadillas, por lo que la directiva despidió al entrenador José Mourinho. Con su salida, el equipo volvió a conocer las victorias hasta hilvanar cinco consecutivas bajo el mando del interino Ole Gunnar Solskjaer.

Sus detractores lo empezaron a señalar de ser el responsable del entonces mal paso de los Diablos Rojos… y tenían cierta razón, pues el entrenador generó un ambiente complicado en el vestidor con jugadores importantes como el atacante Paul Pogba, una situación que ha vivido en otros equipos.

La relación del francés y el portugués se deterioró con el paso del tiempo; Pogba pasó de ser un referente a un jugador de banquillo, ya que después de ganar la Europa League juntos llegó el Mundial de Futbol donde el delantero fue Campeón, desde entonces las actitudes de ‘Mou’ hacia él cambiaron.


El técnico se molestó con su jugador porque tomó vacaciones de más cuando ganó la Copa Mundial, a su regreso, en el primer día de entrenamiento, el portugués le comentó que si quería irse del equipo lo único que tenía que hacer era pedir su traspaso

Ante esta acción Pogba fue perdiendo minutos en la cancha lo que ocasionó que el daño colateral fuera para el Manchester United, pues además de disminuir su fuerza en el mediocampo, provocó malos resultados y el despido de Mourinho como entrenador.

Pero la historia de sus peleas tiene largos antecedentes. Una de ellas ocurrió en 2010 cuando comenzó a dirigir al Real Madrid, donde empezó a trabajar con una actitud profesional, aunque sólo era una máscara, pues las dificultades internas explotaron después.

La primera fue con Sergio Ramos, el ahora capitán del Madrid, debido a que el defensor central defendió a su compañero Mesut Ozil en un momento en que el alemán estaba siendo regañado por el portugués.

El carácter de ambos hizo que la confrontación creciera, pues en el siguiente partido, como protesta contra su entrenador, utilizó la playera de Ozil debajo de la suya, lo que generó más enojo en Mourinho.

Después fue con el portero Iker Casillas con quien hubo desacuerdos, luego de que José asegurara que el arquero estaba filtrando información privada a su novia, la periodista Sara Carbonero. Sin comprobarlo, Iker se fue a la banca y Mourinho después despedido.

La aventura para ‘Mou’ en los banquillos continuó y su siguiente destino fue Chelsea, donde la mala fama lo persiguió, y con los Blues no tardó en ganarse enemigos, el principal de ellos: Diego Costa.


La enemistad se dio en un partido de la Premier, cuando ‘Mou’ le pidió a Costa que calentara para entrar al partido, pero después de 20 minutos haciendo movimientos lo volvió a sentar, esto molestó al español y terminó por lanzarle su casaca de entrenamiento

Escasean los títulos

Aunque Mourinho ha dirigido a equipos con potencial para ser campeones, no siempre lo logra, y menos en el plano internacional, ya que desde que dirigió al Inter de Milán, con el que ganó la Champions League, no ha obtenido otro trofeo de renombre, y todo se basa en campeonatos ligueros y coperos.

El futuro de Mourinho estaría en su país, pues hay probabilidades de que sea el nuevo timonel del Benfica.