Curry lleva 126 partidos en temporada regular, anotando al menos un triple. El jugador acecha el récord que en 2015 consiguió Kyle Klover de los Hawks, al hilar 127 encuentros con un triple

No hay récord que se le resista. El base de los  Warriors de Golden State, Stephen Curry, tiene en su ADN hambre de triunfo, así lo dijo Lebron James, cuando el joven de Ohio se cruzó en su camino la pasada Final arrebatándole el título a los Cavaliers. 

El “30” de los Warriors tuvo un despertar tardío. Sin embargo, desde su llegada el nivel del equipo mejoró. Los Golden State pasaron de 23 victorias por año a 67. 

Actualmente la quinteta de Oakland promedia por partido 115.5 puntos, 46.7 rebotes y 29.1 asistencias. 

No sólo el Oracle Arena es testigo de la historia que partido a partido escribe el point guard, las distintas duelas estadounidenses han visto destrozar marcas al hijo de Dell Curry. Su próximo reto será superar sus 286 triples obtenidos en la campaña pasada.

El campeón de la NBA ha logrado sumar 260 triples en los 55 partidos jugados con los Warriors, promediando casi cinco por encuentro. De seguir con este paso, el base podría alcanzar los 400 al final de la temporada regular.

A pesar de sus números, Stephen no pudo superar el reto de 20 triples seguidos, el rey se quedó sin corona en el concurso de triples del Juego de las Estrellas de la NBA, al ser vencido por su compañero Klay Thompson.

La dupla Thompson–Curry, mejor conocida como los “Splash Brothers” ha sido fundamental para el desarrollo del equipo, y unas de las claves del campeonato en 2014-2015; luego de que  por 40 años se les había negado el título a los Golden State Warriors. 

Tan sólo en la temporada 2012-2013 los dos jugadores combinaron un total de 483 triples e hicieron historia al convertirse en la primera dupla en conseguir el primero y segundo lugar en dominio de tiros libres. 

La complicidad entre ambos jugadores sobre la duela es comparada con la que tenían su Majestad, Michael Jordan, con Rodman.

En lo individual, Curry lleva 126 partidos, en temporada regular, anotando al menos un triple. El jugador acecha el récord que en 2015 consiguió Kyle Klover de los Hawks, al hilar 127 encuentros con un triple. La hazaña podría lograrla este 24 de febrero cuando los Golden State enfrenten al Miami Heat. 

Ferviente seguidor

“Soy un humilde servidor de Dios”, esas fueron las palabras de Curry luego de haber sido nombrado el jugador más valioso de la temporada 2014 – 2015. El ’30’ de los Warriors nunca ha escondido sus creencias, antes de que su calzado llevara impresa la cita bíblica de Filipenses 4:13, “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”, el oriundo de California algunas veces escribió en su puño dicha frase.

Su patrocinador oficial Under Armour no tuvo objeción alguna para grabar en sus tenis el versículo, con lo cual no sólo le ganó el contrato a Nike, quien se negó a cumplir la petición de Curry, sino que firmó a una de las estrellas que más tenis vende en comparación con LeBron’s y Kobe’s.

En cada triunfo el primogénito de Dell Curry golpea su pecho y luego eleva su dedo índice al cielo, indicando para quién juega, dándole al cielo el crédito de sus victorias y habilidades dentro de la duela.

Los GSW de Curry contra los Bulls de Jordan

Los Golden State Warriors, que registran un 50-5, aún tienen pendiente una batalla con la historia. Buscarán superar al equipo con el mejor registro de toda una temporada: los Bulls donde militó Michael Jordan (1996), que sumaron 72 victorias y 10 derrotas.

Los actuales campeones de la NBA parecen ser el único equipo capaz de romper esta marca. Esta campaña, los Warriors ganaron sus primeros 24 encuentros y fue hasta el vigésimo quinto donde cayeron frente a los Bucks (108-95). 

Para lograr el cometido, los Warriors necesitan una marca de 23-4, es decir que en los 27 partidos que le restan por jugar en temporada regular sólo pueden perder en cuatro ocasiones.  Aunque la misión no parece imposible, el calendario los enfrentará a grandes rivales. 

Dentro de su gira de seis partidos han cumplido la mitad con solo una derrota, les faltará visitar a Miami, Orlando y a Oklahoma City Thunder.

La quinteta de la muerte

Curry, Thompson, Iguodala, Barnes y Green son los cinco elegidos para estremecer las duelas. 

Estos guerreros de los Golden State se han erigido como el amuleto de la suerte para el equipo. Cuando han coincidido en la duela, los de Oakland no conocen la derrota. Hasta inicios de febrero su récord era de 24-0. 

Juntos mantienen un promedio superior al 60 por ciento en tiros de dos y tres puntos. La única quinteta que se acerca a su marca es la integrada por sus propios compañeros, ya que el entrenador de Golden State, Steve Kerr, juega con el cuadro base cambiando a Barnes por Bogut.

Los Warriors, al igual que su “30”, se han dedicado a romper marcas, no sólo ostentan el mejor inicio de temporada de todos los tiempos (24-0), sino que llegaron al Juego de las Estrellas con un porcentaje de 92.3 victorias, anteriormente la mejor marca era de los Sixers (1967) con 90.7 por ciento. 

Ante los Rockets sumaron su victoria 47, imponiendo una nueva marca en la historia tras 51 partidos disputados. Por si fuera poco, se mantienen invictos en el Oracle Arena con 42 victorias; pero no son el único equipo que presume este logro.

Los Spurs, de Kawhi Leonard, le siguen de cerca con 37 victorias. Nunca en la historia de la NBA se había suscitado este hecho (en temporada regular). 

Los de San Antonio y California buscarán romper la marca de invictos en casa impuesta por los Bulls en la temporada 1995-1996, que fue de 44 triunfos. 

Los Guerreros de California se convirtieron, ante los Hawks, en el equipo más veloz en conseguir 50 victorias en una temporada, ostentando hasta ahora el mejor récord en la historia de la NBA. Esta es la séptima ocasión que logran alcanzar esta marca y la tercera que lo hace de manera consecutiva.