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derrotas
por nocaut ha sufrido el hijo de la leyenda en todo su historial

“Lo voy a decir abiertamente porque ya no puedo taparlo. Si este muchacho, que es mi hijo, sigue con esa indisciplina, esa irresponsabilidad que tiene, le deseo que se retire, que no peleé”.

Tremendo lío familiar es el que protagonizan la leyenda del boxeo Julio César Chávez y su hijo Junior, porque aparentemente el mayor de los Chávez está en malos pasos, descuidando su preparación rumbo a la pelea contra Badou Jack el 30 de abril en Nevada.

Tras la revelación de Chávez padre a la cadena ESPN, de que su hijo había abandonado el entrenamiento en Big Bear, California, una nueva contienda debajo del ring ha comenzado para la familia más famosa del box mexicano.

La división familiar entre el Junior y su padre ha tomado un rumbo peligroso, pues todo lo que el legendario boxeador desea es que su heredero continúe una historia de éxito que él mismo labró durante décadas.

“No sé lo que pasó, estoy sumamente decepcionado, triste preocupado por su indisciplina. Se estaba preparando muy bien en Big Bear y de repente se escapó”, dijo sin tapujos Chávez.

Acostumbrado al escándalo, pues él mismo también se vio involucrado en problemas de adicción a las drogas y el alcohol, el exboxeador no repara en los intentos por enderezar el camino de su retoño. 

No es para menos. El “César del boxeo” es incomparable a estas alturas de la vida. Nadie puede alcanzar su marca de 87 victorias consecutivas, 75 de ellas por nocaut, que por eso tiene voz autorizada para criticar la indisciplina.

Todo lo que busca es que su hijo entrene lo suficiente para que su muestra de poder con los guantes alcance el nocaut en su próxima pelea por el título Supermediano en Las Vegas.

Con lo que no contaba era con que el pugilista de 30 años esquivaría el contundente gancho al hígado que le sobrevino desde la esquina donde se encuentra su propio progenitor. 

Chávez Junior calmó las provocaciones y dejó en claro que el entrenamiento para enfrentar a Badou Jack sigue a tope, y que su padre se molestó solo porque no trabaja como él quiere.

“No sé qué pasó, no sé por qué dijo eso. Quizá se enojó porque no hago las cosas como él quiere, lo respeto porque es mi padre, pero ya tengo 30 años”, respondió el Junior a la misma televisora.

Lo que sucede con el chico no es algo nuevo. En 2012 “Julito” tuvo su primer descalabro como profesional al fumarse el carrujo de marihuana más caro de su vida. Previo a la cuarta defensa de su título medio contra Sergio “Maravilla” Martínez, Chávez Junior se atrevió a fumar la yerba y entonces vinieron las consecuencias.

Arriba del ring peleó la contienda pese a que derribó a su rival en el último round, pero después en los exámenes médicos arrojó el positivo por consumo de marihuana, pagando una multa del CMB de 900 mil dólares y nueve meses de suspensión.

En 2015 volvió a dar la nota lamentable cuando, tras más de un año de ausencia, Chávez Junior perdió contundentemente ante el polaco Andrzej Fonfara. El réferi tuvo que parar la pelea porque estaban apaleando al hijo de la leyenda.

Ahora, la familia vuelve al escándalo. Mientras el padre dice que su hijo ya está en un grado desesperante, al hijo solo le resta demostrar con hechos que lo que el ícono del pugilismo mundial dice ha sido mentira.

Los traspiés del ‘Junior’

> 2012

Julio César Chávez Junior pierde la defensa de su título medio del Consejo Mundial de Boxeo ante el argentino Sergio “Maravilla” Martínez en un combate que terminó en decisión unánime.

Las tarjetas de los jueces en Nevada mostraron en sus escritos que lo que se vio en el ring, y la victoria para el sudamericano, no tuvo discusión alguna: 117-110, 118-109 y 118-109.

> 2013

Después de la contundente derrota, vino un nuevo golpe en la carrera del hijo de ídolo del pugilismo. 

La Comisión Atlética de Nevada suspendió por nueve meses y una multa de 900 mil dólares a Julio César Chávez Junior por dar positivo a consumo de marihuana en un control antidopaje de la pelea contra Sergio “Maravilla” Martínez.

> 2015

Andrzej Fonfara dominó contundentemente a Julio César en la que ha sido quizá la pelea donde menos voluntad se le ha visto al mexicano. A 30 segundos de que se terminara el asalto, un zurdazo de Fonfara mandó a la lona al Junior, este pudo levantarse terminar en su esquina. Pero su voluntad no pudo más y pidió que detuvieran la pelea.

> 2016

Ahora, los Chávez vuelven al escándalo en los medios de comunicación. Mientras la leyenda del boxeo pide a su hijo en cadena de televisión internacional más compromiso en la preparación para su pelea de abril próximo, el Junior desecha las rabietas de su padre y dice que todo lo declarado de su parte ha sido solo porque no hace lo que él quiere.