Se les está pagando tantos millones a unos boxeadores que da pena verlos pelear; para mí (Floyd) Mayweather es un gran luchador, parece que nació en una época que no hay boxeadores, no hay nadie, porque si él nace en la época de nosotros, él fuera uno del montón” 

Roberto Durán

Exboxeador panameño

https://youtu.be/6N9a37dU8J8

Cuenta el mito que en su adolescencia una mula fue noqueada por sus puños en su natal Panamá. 

 

Del suceso sólo queda el rumor, pero su apodo es inmortalizado hasta nuestros días.

 

Nacido en Guararé, en la provincia de Los Santos el 16 de junio de 1951, de ascendencia mexicana por su lado paterno, Roberto Carlos Durán Samaniego sería bautizado con el mote de “Manos de Piedra” por el periodista Alfonso Castillo, que afirmaba que podía tumbar a sus oponentes con ambos guantes. 

 

Y es así como Durán se abrió paso en el mundo deportivo para iniciar el 23 de febrero de 1968 sus andanzas en el cuadrilátero, donde llegó a coronarse con 103 victorias siendo 70 por nocaut y ganándose el título del primer tetracampeón mundial de boxeo en Latinoamérica.

 

Hoy su legado se inmortaliza en una cinta hollywoodense que lleva por título su sobrenombre, siendo Édgar Ramírez –de origen venezolano– el actor que encarna al boxeador, y el próximo 4 de noviembre llegará a salas mexicanas.

 

“Estoy muy contento que Hollywood y los americanos me complazcan con una película de la historia de la vida mía”, dice el pugilista en entrevista para Reporte Indigo.

 

Atrás quedaron los días de la gloria boxística para el panameño, pero dice sentirse con los pies firmes ante las adversidades y pleno con su vida que lleva desde el país centroamericano, junto a su esposa Felicidad Iglesias, sus hijos y nietos a sus recién cumplidos 65 años de edad.

 

Mayweather: ‘uno del montón’

 

Las leyendas como Durán entre otros grandes del boxeo han quedado atrás y en la actualidad sólo se vive el deporte sin que haya un espectáculo digno de por medio, al menos eso es lo que opina el “Manos de Piedra” del ring contemporáneo.

 

“Se les está pagando tantos millones a unos boxeadores que da pena verlos pelear; para mí (Floyd) Mayweather es un gran luchador, parece que nació en una época que no hay boxeadores, no hay nadie, porque si él nace en la época de nosotros, él fuera uno del montón”, señala Durán.

 

También aclara que tanto él como el peleador de 39 años oriundo de Michigan, Estados Unidos, son estrellas, pero sí hay diferencia entre ambos. “Nosotros los boxeadores nos ponemos a pensar que Mayweather no va a parecer como un grande, para mí no y para mucha gente no”.

 

Construir ídolos deportivos hoy en día le parece una tarea difícil a Durán, ya que los boxeadores no están dispuestos a confrontarse con quien venga de frente.

 

“Yo no sé por qué Canelo no quiere pelear con Golovkin, él debería hacer esa pelea y te puedo asegurar que yo creo que faltará una lana, porque esa es la versión que yo estoy viendo”.

 

La pelea del sueño

 

Carismático, sonriente y de garganta rasposa, el hombre de un metro 70 centímetros saluda con firmeza y enseña sus puños con gusto ante las cámaras y fuera de las poses que emula ante el ring, se le cuestiona a quién le habría gustado enfrentarse de haber tenido la oportunidad.

 

“Si hubiera sido en esta época, para ganar dinero me hubiera gustado a Mayweather y (Manny) Paquiao, y eso para mí no es ningún problema. A los dos los conozco y sé cómo pelean y ganarme ellos a mí, lo veo bien mal, no tienen ni sabiduría de cómo ganarle a Roberto Durán”, comenta.

 

Para cuando Durán se retiró del cuadrilátero el 14 de julio del 2001, sumó junto a los boxeadores Jack Johnson y “Kid Azteca” la hazaña de haber peleado en cinco décadas distintas en 33 años de carrera deportiva.

 

La revista Deporte Ilustrado lo ubicó en el primer lugar del ranking de “Los 10 más grandes pesos ligeros de todos los tiempos”, ya que Durán ha sido campeón de los pesos ligeros en 1972 para ocho años después arrebatar el título Welter a Sugar Ray Leonard en Montreal, Canadá.

 

‘Sigo siendo la misma persona’

 

Durán se muestra confiado y con los pies firmes para seguir adelante, afirma que no se le subió la fama a la cabeza y no camina en el aire, el secreto está en querer al público que le ha seguido desde sus triunfos de antaño.

 

“Primero todos los pies sobre la tierra, sé por dónde camino, no camino por el aire, sigo siendo la misma persona, no se me han subido los humos, quiero a todo mundo para que todo mundo me quiera a mí y cuando uno se retira debe de querer al fanático”.

 

De cómo el boxeo tiende a dilapidar el éxito, “Manos de Piedra” culpa a los manejadores que son los que “roban la plata a uno”, pero en el fondo es de cada quien saber administrarse.

 

“Hay boxeadores que han tenido plata y se la han gastado, son boxeadores que no han conseguido mucha plata tampoco, si hicieran millones yo creo que tuvieran plata todavía guardada; lo poco que ganan se lo gastan, es lógico porque no es mucho dinero, hay que vivir de algo, pero también tenemos personas que no ayudan a uno para poner un negocio para vivir del futuro y así es la vida, cada uno puede vivir, como quiera vivir”.

 

Volver a la cantada

 

Otra faceta de Durán fuera del ring es también en el mundo musical, ya que llegó a tener la Orquesta Felicidad, actualmente su hermano es el que sigue el conjunto de salsa, en el que eventualmente el 

“Manos de Piedra” interviene con la voz.

 

“Mi hermano tiene una orquesta que se llama ‘Arena Blanca’ y cuando toca yo me le aparezco allá y me pongo a cantarle al público una o dos canciones, pero entonces el público quiere que yo me quede cantando, ¡pero si a mí no me están pagando!”, recuerda con humor.

 

En 1984 el boxeador sacó un LP junto a Camilo Azuquita, el cual llevó por título “Dos Campeones”,  y se le acompañó por la Orquesta Felicidad, llamada así en tributo al nombre de su esposa. 

 

En el disco rondan temas como “La casa de piedra”, “Bonjour madame”, “Tú, mi delirio”, entre otros.

 

“El artista es mi hermano y mi hijo que canta maravillosamente; mi hermano es percusionista, mi hijo toca guitarra; yo toco bongos, pero estoy pensando volver a la orquesta, pero quiero conseguir un manager para hacer bailes, porque los managers que yo he tenido casi la mayoría me han robado”, aclaró.

 

‘No me pesa’

 

De sus 33 años en el cuadrilátero, el “Manos de Piedra” solamente se llevó 16 fracasos a casa y al interrogar al panameño de si acaso le afecta este pasado, airoso responde con la verdad sin pudor ni pena de sus declives.

 

“No me pesa porque fueron 16 derrotas que perdí porque yo no entrenaba, andaba en la gozadera y me bordaba, nadie quería pelear conmigo. A mí no me molesta porque gané 104, 78 nocaut y yo digo que hay más nocaut todavía, ¡que voy a buscarlos bien!”, recuerda Durán.

 

El juego del boxeo

 

La hipótesis de que “Canelo” esté pidiendo más dinero para disputarse en el ring contra el boxeador de Kazajistán, Durán la argumenta en que esa era la estrategia que utilizaba “Sugar” Ray Leonard al momento de que pretendía retirarse, y así aumentar sus tarifas deportivas.

 

“Leonard hacía eso, ‘ya me voy a retirar, me voy a retirar’ y el promotor le pagaba mucho más plata a Leonard sólo para que no se retirara, todo eso entra en el juego del boxeo”.