Un exagente de la CIA ha espiado durante años a altos directivos del futbol mientras trabajaba para Qatar, el país árabe que organiza el Mundial, según descubrió una investigación de The Associated Press.

Qatar buscaba asegurarse la sede ante rivales como Estados Unidos y Australia cuando contrató a Kevin Chalker, exagente de la CIA convertido en contratista privado, para espiar a los equipos de otras candidaturas y a directivos importantes del futbol que participarían en la elección en 2010, según la pesquisa de AP.

Chalker también trabajó para Qatar en los años siguientes para seguir la pista de los críticos del país en el mundo del futbol, según entrevistas con personas que tuvieron relación con é, así como contratos, facturas, emails y una revisión de documentos corporativos.

La investigación de AP muestra que Qatar dejó poco librado a la suerte. La labor de vigilancia incluyó que una persona se hiciera pasar por fotoperiodista para seguir la candidatura de un país rival y tender una trampa en Facebook, en la que alguien se hizo pasar por una mujer atractiva en la plataforma para acercarse a un objetivo, según un análisis de los registros.

Agentes que trabajaban para Chalker y el país del Golfo Pérsico también buscaron los registros telefónicos de al menos un agente de la FIFA antes de la votación de 2010, según los registros.

“El mayor logro hasta la fecha del Project MERCILESS (…) ha venido de operaciones exitosas de penetración contra detractores destacados dentro de la organización de la FIFA”, indicó la empresa de Chalker, Global Risk Advisors, en un documento de 2014 para describir un proyecto con un presupuesto mínimo de 387 millones de dólares durante nueve años. No estaba claro cuánto habían pagado a la compañía sus clientes qataríes.

Documentos de la compañía también destacan sus esfuerzos para ganarse al príncipe jordano Ali Bin Al-Hussein, un dirigente influyente en el mundo del futbol que se presentó sin éxito a la presidencia de la FIFA en 2015 y 2016. En un documento de 2013, Global Risk Advisors recomendó a los qataríes dar dinero a una organización de desarrollo futbolístico dirigida por Ali, lo que “ayudará a consolidar la reputación de Qatar como una presencia benevolente en el mundo del futbol”.

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Ante ello, Chalker, que abrió una oficina en Doha y tenía una cuenta de email del gobierno qatarí, dijo en un comunicado proporcionado por un representante que ni él ni sus empresas “participarían en vigilancia ilegal”. Excolaboradores de Chalker dijeron que sus empresas han prestado distintos servicios a Qatar, además de labores de inteligencia. Global Risk Advisors se describe como “una consultora estratégica internacional especializada en instrucción de fuerzas de seguridad, militares y ciberseguridad, así como servicios de asesoría de inteligencia” y sus filiales han obtenido pequeños contratos con el FBI para un curso sobre manejo de cuerdas, así como tareas de consultaría para el Comité Demócrata Nacional.

Chalker declinó peticiones a una entrevista o de responder preguntas detalladas sobre su trabajo para el gobierno qatarí y dijo que algunos de los documentos revisados por AP eran falsificaciones. Funcionarios del gobierno qatarí tampoco respondieron, así como la FIFA.

Chalker trabajó como agente operativo de la CIA durante unos cinco años antes de empezar a trabajar para Qatar, según personas que tuvieron relación con él. Los agentes operativos suelen trabajar de incógnito e intentan reclutar activos para espiar en beneficio de Estados Unidos.

La CIA también declinó hacer comentarios, y no suele hablar sobre sus antiguos agentes; sin embargo, la agencia envió una carta este año a varios exempleados en la que advertía sobre la “tendencia perjudicial” de gobiernos extranjeros que contrataban a exagentes de inteligencia “para reforzar sus capacidades de espionaje”, según una copia de la carta a la que tuvo acceso AP y de la que informó en primer lugar el New York Times.

El Congreso de EU trabaja en una legislación que pondría nuevos requisitos informativos sobre exagentes estadounidenses de inteligencia que trabajen en el extranjero.