La “Operación Soule” sacudió el mundo del futbol mundial tras encontrar que Ángel María Villar, presidente de la Federación Española de Futbol, y su hijo Gorka Villar habrían cometido actos de corrupción.

De esta forma el mandamás del balompié español se uniría a la nada grata lista de dirigentes que han sido acusados por este tipo de actos.

En gran parte de las confederaciones que integran a la FIFA se han encontrado malos manejos de los directivos, en Concacaf se recuerda a Jack Warner, en UEFA se le acusó a Michel Platini, en Conmebol a Ricardo Teixeira y en África se habló de Molefi Oliphant.

Estos son sólo algunos casos, pero el más reciente es el del Villar, quien habría usado dinero de la Real Federación Española de Futbol (RFEF) para obtener apoyos y conseguir la reelección de este organismo, siendo ésta la octava desde que fue elegido hace 29 años.

Tras la detención del directivo, su lugar en la RFEF sería ocupado por Joan Gaspart, expresidente del Futbol Club Barcelona.

Gaspart asumiría de forma temporal, hasta que se terminen las primeras pesquisas y si tuvieran que haber nuevas elecciones para elegir mandatario en el máximo organismo del balompié español.

Debido a estas acciones, el sorteo del campeonato de Liga, que tenía que celebrarse el jueves, sería suspendido.