Como si se tratara de un ciclo perfecto, así ha sido la historia de la rivalidad entre Tigres y Rayados, un “clásico” que tendrá su capítulo más importante con la Final del Apertura 2017.

Y es que a lo largo de 43 años de esta confrontación, han habido episodios para destacar que han acrecentado aún más este partido de trascendencia regional que hoy está a las puertas de estar al alcance nacional por las instancias que pisa.

De entrada, el Monterrey fue para Tigres su primer rival que enfrentó como equipo en Primera División.

El 13 de julio de 1974, en el Estadio Universitario, aconteció el primer clásico regio de la historia, el cual finalizó con un trepidante marcador 3-3.

1974

Año en que comenzó el Clásico Regiomontano

Fue apenas el comienzo de un derbi que entró de lleno en los corazones de los aficionados nuevoleoneses, quienes rápidamente sintieron un sentido de identidad y pertenencia hacia su “clásico”.

Al poco tiempo, los Tigres estrenarían su palmarés en Primera División, situación que causó gran frustración a los hinchas rayados de los años 70, pues a pesar de tener plantillas con jugadores de la talla de Milton Carlos, Rubén Romeo Corbo, Eusebio o Francisco Bertocchi, el equipo felino consiguió de una manera más temprana sus éxitos que su acérrimo rival.

Tigres fue campeón de Copa en 1975, mientras que conquistó las Ligas de las campañas 1977-78 y 1981-82.

Monterrey terminó con su ayuno en el torneo México 86, en plena década de los 80 donde comenzó a tener un “dominio” sobre Tigres en el ya afianzado Clásico Regiomontano, teniendo como principal exponente al brasileño Mario de Souza Mota “Bahía”, máximo artillero de esta rivalidad con 11 anotaciones.

En los 90, la rivalidad de Tigres y Rayados vivió un auténtico clímax con el descenso de los de la UANL a la Primera A del futbol mexicano.

Ocurrió la tarde del domingo 24 de marzo de 1996: los felinos cayeron 2-1 ante “La Pandilla” y de esta manera perdieron la categoría.

Pero con el regreso de los felinos en 1997 el Clásico Regio volvió a tomar un nuevo matiz.

Con la llegada del año 2000 y la presencia de ambos clubes en las Liguillas de los torneos cortos, vino la primera confrontación en partidos de eliminación directa con el duelo de semifinales del Clausura 2003, mismo que ganó Monterrey.

Después de que Monterrey venciera también en las fiesta grande de los torneos Apertura 2005 (semifinal), Clausura 2013 (cuartos de final) y Clausura 2016 (cuartos de final), Tigres por fin tuvo su revancha en la primera ronda de la Liguilla del Clausura 2017, al despachar con un contundente global de 6-1.

La Final del Apertura 2017 es la confirmación de una rivalidad que llegó para quedarse en el futbol mexicano, la cual vivirá su edición 113 en la historia y que, posiblemente, comience a “echar raíces”  más allá de Nuevo León.

113

Clásicos han jugado los equipos regios en toda su historia