Álvaro Fidalgo dijo que América y Real Madrid tenían similitudes y hasta podían ser comparados, porque ganen o pierdan siempre de habla de ellos. Y en este caso, se hablará, pero por el empate a dos goles que obtuvieron las “Águilas” ante el actual campeón de Europa.

América salió convencido de dar la sorpresa y rápidamente se encontró con el gol, gracias a Henry Martín, quien venció al portero ucraniano Andriy Lunin apenas a los cinco minutos, luego de que el balón le cayó tras un disparo de larga distancia de Miguel Layún.

Al igual que en sus duelos anteriores, ante el Chelsea y el Manchester City, el conjunto de Coapa tuvo momentos de buen juego y los aficionados americanistas gritaron el “Ole” en las gradas del Oracle Park de San Francisco.

Sin embargo, Karim Benzema empató el juego con una genialidad, pues desde fuera del área realizó un disparo con chanfle que se anidó en el ángulo inferior izquierdo de la portería defendida por Guillermo Ochoa, quien se lanzó, pero fue un tiro soberbio imposible de detener.

Así, con el empate a un gol se fueron al descanso y el Real Madrid fue el primero en hacer varias modificaciones a su ’11’ inicial. Salió Benzema, Vinicius Jr, Luka Modric, Tony Kroos, Casemiro, quienes dieron entrada a Valverde, Camavinga, Aurelien Tchouameni, Rodrygo y Hazard.

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Este último puso adelante al Madrid, tras convertir el penalti que se decretó tras la falta de Reyes sobre Lucas Vázquez.

Ya con el 2-1 en contra, vinieron los numerosos cambios del América y uno de ellos fue Fidalgo, quien entró decidido a hacerle daño a su exequipo y lo logró con un toque de polémica.

El español se introdujo en el área del Madrid, Vinicius Tobías dejó la pierna estirada y Álvaro se dejó caer. El árbitro mordió el anzuelo y decretó el penalti. Fidalgo fue el encargado de tirarlo y en su primer intento lo falló, pero la pena máxima se repitió debido a que el arquero Lunin se adelantó y no pisó la línea de gol.

Para la segunda oportunidad, Lunin volvió a adivinar el disparo de Fidalgo, pero el balón le dobló la mano derecha y entró a la portería.