Amor a primera vista
Debbie es esposa, madre, ama de casa y muy creativa. Su interés en el difícil arte de las flores y resinas surgió cuando se mudó a Los Mochis, en Sinaloa. Estaba aburrida y necesitaba un nuevo reto.
Después de varios días navegando por Internet, cruzaron por su camino unas flores ‘enresinadas’. Fue amor a primera vista.
En ese momento comenzó su nuevo proyecto. Pasó meses investigando y experimentando hasta que por fin logró la receta, misma que por obvias razones, es su más preciado secreto.
El proceso
Para cada tipo de flor emplea un método de conservación diferente. Y dependiendo del tamaño, el tiempo de espera puede ser de unos cuantos días hasta dos semanas.
No tiene nada que ver con las flores que disecábamos en secundaria. Esto es toda una nueva experiencia.
Las flores pequeñitas con pétalos que parecen papel de china, son las más difíciles de trabajar. Y probablemente por tanto hacerlas, las rosas son las más rápidas y sencillas.
La obra de arte
Estas piezas sin igual se convierten en collares, anillos y hasta accesorios para el cabello. La primera colección, “Bloom”, está llena de colores vivos y aplicaciones en Swarovski.
Si se les trata con delicadeza, pueden durar muchos años. Los cuidados más básicos incluyen no permitir que se caigan o estrellen y no dejarlas al sol, ya que el color aparente de la flor puede cambiar.
Debbie, a quien consideramos una artesana, vive para crear. Ella con-vierte la flor que más te guste en “EL” accesorio. Actualmente sus trabajos incluyen anturios, rosas, dalias, orquídeas y margaritas.
“Los anturios son mis favoritos, ¡parecen corazones! Se ven lindísimos como collares”, dice. El resto de las flores sirven para todo: anillos, accesorios para el cabello, aretes, ¡lo que imagines!
“Elegí llamar a mi compañía ‘The Purple Tree’ porque a mi esposo y a mí nos fascinan los árboles de jacarandas… Siempre ha sido el árbol de nuestros sueños. Esperamos algún día tener mínimo uno muy grande que pinte todo el pasto con sus flores moradas”.
En cuanto a los precio, varían desde 200 hasta 2 mil pesos, dependiendo el tipo de flor, el tamaño y el material utilizado para cada pieza.
Por el momento, más que tener una segunda colección lista, sigue agregando piezas a “Bloom”, para presentarse próxima-mente en una expo en Guadalajara y de ahí lograr su meta: Colocarse en las tiendas más exclusivas y dirigir un enorme taller.
CONTACTO
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Debbie González
Estudió diseño de Moda y Fotografía en Chicago, Il.
Actualmente vive en Los Mochis, Sinaloa.

