Por primera vez la edición de este año del Festival Iberoamericano de Cultura Musical Vive Latino tuvo una duración de tres días. Pero la verdad es que no deberíamos considerarlo un festival de tres días porque el viernes 23 de abril solo se presentó la opera rock Frankenstein de José Fors.
Al tener un line up lleno de “favores” y al no contar con tantas buenas opciones, el Vive Latino de este año presentó, además, problemas de audio en momentos importantes. Por ejemplo, el regreso de Tijuana No! con Julieta Venegas se vio opacado por el terrible audio que se apoderó del escenario verde.
Silvero y Austin TV también sufrieron problemas con el audio.
El lado brillante del festival estuvo en las presentaciones de Calle 13, Deftones, Nacho Vegas, Sussie4, La Cuca, Los Tres y Aterciopelados.
Pero seguimos sin entender por qué Empire of the Sun cerró el festival. Si bien es obvio que el target del Vive está en géneros como el Ska y propuestas como Calle 13, Empire of the Sun es una propuesta internacional a la que sinceramente le faltan muchas credenciales.
Uno de los mejores momentos, sin duda, fue el regreso triunfal de Calle 13. Sobre todo después del polémico “tírenme monedas” de Residente hace tres años, que desató una lluvia de basura que hizo que bajaran a los boricuas del escenario.
Este año la historia fue completamente distinta. El público se entregó desde la primera canción y con las declaraciones con tintes políticos de Residente, Calle 13 se ganó a cada uno de los asistentes.
En este año se regalaron 20 canciones como en la mayoría de los festivales anglosajones. Lamentablemente se hizo muy poca promoción de esto y si además se toma en cuenta que en México el número de cuentas de iTunes no es tan grande, dio pobres resultados.
Después de todo, el Vive Latino es una historia de éxito. Ya son 11 ediciones y si bien hay manchas en la más reciente, por el momento, el festival se ha podido sobreponer y ser más fuerte que esas manchas.

