Un martes de diciembre sonó el teléfono, una voz tranquila y relajada dijo 'Hi, this is John, I’m looking for Aldo'.
La mayoría de los ‘rockstars’ hacen una llamada tripartita cuando se trata de entrevistas, algo así como, su disquera te llama a ti y luego al "rockstar" para después hacer una conferencia y estar escuchando todo lo que preguntas y en el momento que sea necesario parar la entrevista. Esto por varias razones: tiempo, mala comunicación, mal dominio del lenguaje o preguntar algo que se pidió no preguntar.
Regresando al “looking for Aldo” fue una grata sorpresa darme cuenta que el artista más vendido últimamente hace sus llamadas de esta manera.
Aquí lo que John Mayer comparte en exclusiva con Trece:Veinte.
Hola John, muchas gracias por la entrevista, ¿cómo te va?
“Hey gracias, estoy cool, acabo de pedir room service y probablemente me escuches comer, no es que no seas importante, pero uno tiene que comer”.
Ésta es una pregunta completamente fuera de plan, pero ¿tú también llamas a room service o tu personal manager te ayuda con esas cosas?
“(Risas) Yo llamó. Siempre uso mi alias, ya sabes, me registro con un alias en el hotel y cuando llamo al room service me hablan por mi alias, antes se sentía raro, pero ahora no lo es tanto, creo que es tan bueno que ya respondo a él. Era eso o llamar al room service y decir algo así como ‘Hola, soy John Mayer, siete veces ganador del Grammy y quiero unos waffles con banana’”.
¿Tan bueno es el alias?, ¿cuál es?
“¡Aún no me caes tan bien!”
OK, empecemos con la entrevista de verdad…
“Llevas 3 preguntas de 10 posibles, (risas). Bromeo, dispara…”
¿Con qué actitud o momento te acercaste a Battle Studies (último disco de John Mayer, quien pasó seis meses en una casa acondicionada como estudio de grabación para terminarlo)?
“Que gran pregunta... mmm creo que cuando decidí lanzarme a Battle Studies, mi actitud era la de encontrar una identidad y cambiar. Todos mis discos me gustan, estoy satisfecho, en cada uno de ellos hay un cambio, en Room for Squares mi voz no existía, solo tocaba la guitarra y ponía letras, medio cantaba, medio recitaba.
Cuéntanos del proceso de grabación, estuviste seis meses en una casa, ¿cómo fue?

