Por primera vez en la historia, FIFA en conjunto con streetfootballworld promoverá proyectos sociales paralelos al Mundial por medio del Festival for Hope.
Streetfootballworld es una organización social que empezó en 2002 promoviendo alianzas globales para el desarrollo con el fin de hacer cambios positivos. El festival tendrá como sede la ciudad sudafricana de Alexandra, donde participarán más de 30 delegaciones de organizaciones que utilizan el futbol como medio para transformar sus comunidades.
Además del festival, FIFA abrirá veinte centros Football for Hope en el continente africano para educar a niños sobre la edificación de paz, salud, medio ambiente e integración social. Seis de estos centros estarán en Sudáfrica.
Más de 500 mil extranjeros viajarán a Sudáfrica para la Copa Mundial del 11 de junio al 11 de julio de 2010. Existe gran preocupación de que surjan contagios, embarazos no deseados, violaciones, prostitución de niños y tráfico humano.
La semana pasada durante el foro One Young World, mejor conocido como el "Young Davos",
Clarence Seedorf, el mediocampista holandés miembro de la escuadra del Milán, formó parte de un panel titulado "Más allá del deporte".
En la discusión destacó su referencia a Nelson Mandela "la educación es la herramienta más poderosa que podemos usar para cambiar al mundo".
En este mismo panel participó el Premio Nobel de la Paz, Arzobispo Desmond Tutu: "¡la victoria deportiva ayudó mucho más a que se diera la reconciliación en Sudáfrica que todos mis discursos en un año!" en referencia a la colaboración que se logró entre Nelson Mandela y Francois, capitán del equipo nacional sudafricano de rugby, tema central de la película de Clint Eastwood, Invictus.
No hay duda, los deportes pueden transformar la vida de miles de personas cuando se unen con la educación para resolver las problemáticas sociales.
Otro caso exitoso es la campaña Nothing But Nets. Comenzó en 2006 con una editorial de Rick Reilly en la revista Sports Illustrated, donde retó a sus lectores a donar al menos 10 dólares para comprar y distribuir redes anti malaria. Cuatro años después, se han donado más de 3 millones 50 mil redes.



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