High Violet no solo es la confirmación de que The National ya se encuentra entre la realeza del indie rock; se trata del primer gran disco de la naciente década.
En éste, su quinto álbum, el grupo originario de Ohio acumula once años de experiencias, colaboraciones, buenas reseñas y éxitos, toda una carrera in crescendo.
La voz de Matt Berninger se escucha mejor que nunca, se ubica entre la cadencia de Leonard Cohen y la angustia de Ian Curtis. Con su barítono construye historias con las que nos podemos sentir identificados, tanto angloparlantes que enfrentan la realidad de la crisis económica (I still owe money To the money To the money I owe), como hispanohablantes que vivimos con miedo en un ambiente de inseguridad (I defend my family with my orange umbrella I'm afraid of everyone).
La música no es la excepción. La producción musical de The National se hace entre hermanos. Aaron (bajo, guitarra) y Bryce Dessner (guitarra) de un lado, Bryan (batería) y Scott Davendorf (guitarra) por el otro, juntos han desarrollado un sonido inconfundible, aunque en sus inicios era inevitable hacer referencia a influencias como Joy Division o afinidad musical con Interpol, The Arcade Fire o Spoon.
La banda actualmente se encuentra en medio de una intensa gira para apoyar el lanzamiento de este álbum, pero Scott y Bryce se dieron tiempo para intercambiar una serie de correos electrónicos con Trece:Veinte entre aeropuertos y camiones, gracias a la atención y amabilidad de su manager, Tom Wironen.
“Hasta ahora la gira va increíble. Por supuesto que estamos contentos de que la gente se emocione por ir a los shows. Después de nuestros primeros años de gira donde apenas y podíamos más o menos llenar un cuarto, estamos honrados por el interés de la gente. Eso ayuda a que el show esté mejor para nosotros porque podemos tocar en lugares hermosos con público lleno, y además tenemos la oportunidad de viajar a más lugares de lo habitual. ¡Esperamos regresar pronto a México!”.
Luego de estar once años juntos, de acumular disco tras disco un fanbase leal y de ganarse a la crítica, The National puede presumir de completa libertad creativa. Para la grabación de High Violet, la banda grabó en la comodidad de su propio estudio, como nos comentó Scott Davendorf.
“El estudio nos permitió más tiempo para explorar, ciertamente, y fue divertido desarrollar sonidos e ideas con mayor libertad, sin la presión del tiempo que hay en un ambiente de estudio normal, comercial. Tener esa libertad definitivamente contribuyó a que la música tuviera una 'vibra' mucho más relajada, creo. Más tiempo para la batería, desarrollar tonos de guitarra, etcétera. Además de que aprendimos más sobre el lado técnico de grabar”.

