Jasmin Singer es la cofundadora de Our Hen House, que se definen a si mismos como una agencia que recolecta, clasifica y distribuye información para todo tipo de ideas encaminadas a que los individuos hagan cambios en favor de los animales.
Un podcast, un blog y una sitio de videos forman parte de esta agencia.
En exclusiva para Trece:Veinte, Jasmin nos introdujo en el mundo vegetariano y el activismo a favor del respeto a los seres vivos y la defensa de los mismos.
Se podría decir que nació para ser activista, para alzar la voz por la vida y el respeto de los seres vivos. A través de esta agencia, Jasmin lucha para marcar cambios con sus actos.
El compromiso que tiene con el activismo quedó de manifiesto hace algunos años al participar en la creación de conciencia en la lucha contra el SIDA. Pero su altruismo no se queda en la ayuda a humanos y animales, también es una activista en pro del medio ambiente.
Jasmin es vegana, comenzó como vegetariana, pues la carne le parece repulsiva. Consideraba que ser vegana era radical. Pero una amiga del trabajo le mostró la vida y trabajo de las granjas, por lo que decidió ser “radical” también.
¿Vegetariano o Vegano?
La diferencia es muy simple, un vegetariano es el que vive de los productos del reino vegetal sin consumir carne, pescado, con o sin la adición de huevos y/o productos lácteos. Mientras que un vegano es aquel que sigue un estilo de vida que excluye la explotación y la crueldad hacia los animales.
“En un mundo perfecto, ser vegano sería un hecho. Comer carne sonaría tan absurdo como el canibalismo”.
Aproximadamente 50 mil millones de animales mueren para convertirse en los alimentos que consumimos diariamente. Tan solo en Estados Unidos, se consumen 10 mil millones. Las cifras la horrorizan e inspiran a seguir con su labor.
“Cuando visualicé el horror que sucede tras puertas cerradas en las granjas, fue que me di cuenta de que no podía soportarlo, ni pasarlo por alto”.
De lo que más llamó mi atención al platicar con Jasmin, es que por más increíble que parezca, ser activista de animales radica en algo muy sencillo: por lo menos tres veces al día puedes elegir abandonar la crueldad de tu plato de comida. Tan sólo se trata de consumir una dieta “vegan”.
Existen derechos humanos vinculados a la ganadería industrial, que es insostenible y no hay suficiente tierra en el planeta para proveer de recursos a los seres humanos y los animales. La ganadería es uno de los principales causantes del calentamiento global.
Los trabajadores de la ganadería industrial son muy mal pagados y sus actividades diarias son muy peligrosas. Pero la ganadería no puede desaparecer de la noche a la mañana.
Singer propone un plan benevolente para todos: La agricultura a base de plantas, lo que se traduce en un respiro para el planeta, los animales y por supuesto a la salud de los seres humanos.
Vegana hasta en la piel

