Ramón Aguirre, al banquillo

En la víspera de que comience la temporada de estiaje, los órganos de gobierno pusieron en el ojo del huracán el tema del desabastecimiento de agua en el Distrito Federal.

En la capital del país hay zonas, más de ocho delegaciones, que históricamente padecen la falta de líquido y en las que poco o nada se sabe de los proyectos que tiene el gobierno central para dar solución a este problema.

Los focos rojos se prendieron, principalmente, en las jefaturas delegacionales, debido a que tienen que destinar una partida presupuestal para surtir el líquido a través de pipas.

354
mil habitantes reciben agua de mala calidad
Poco o nada se sabe de soluciones. Los legisladores quieren que Ramón Aguirre, titular del SACM, comparezca ante la Asamblea del Distrito Federal

En la víspera de que comience la temporada de estiaje, los órganos de gobierno pusieron en el ojo del huracán el tema del desabastecimiento de agua en el Distrito Federal.

En la capital del país hay zonas, más de ocho delegaciones, que históricamente padecen la falta de líquido y en las que poco o nada se sabe de los proyectos que tiene el gobierno central para dar solución a este problema.

Los focos rojos se prendieron, principalmente, en las jefaturas delegacionales, debido a que tienen que destinar una partida presupuestal para surtir el líquido a través de pipas.

El problema real para los delegados está en que este servicio tiene un impacto directo en las finanzas de las demarcaciones territoriales de por si castigadas, presupuestalmente hablando.

De acuerdo con los titulares de las delegaciones, diputados locales y dirigentes de partido, toda la responsabilidad del abastecimiento del líquido recae en el Sistema de Aguas de la Ciudad de México (SACM). 

Y por eso buscan llamar a cuentas al titular de la paraestatal, Ramón Aguirre, que conduce la dependencia desde el sexenio pasado y, en consecuencia, conoce el tema.

La postura generalizada sostiene que no hay información certera sobre el trabajo que realiza el SACM para acabar con los pozos clandestinos y hacer funcionar a los legales.

El dedo en la llaga

El presidente del Partido Verde Ecologista de México en el DF, Samuel Rodríguez Torres, acusó al SACM de negligencia en el tema de los pozos clandestinos y por ende, de violar la Ley de Aguas del DF.

El artículo 106 de esa norma determina la obligación de la paraestatal de vigilar que no existan tomas o aprovechamientos clandestinos de agua y, en su caso, aplicar sanciones de hasta 3 mil salarios mínimos.

En entrevista, dijo que el organismo no cuenta con información real y oportuna sobre el número de pozos de agua que operan clandestinamente en el DF, aún cuando asegura que existen al menos 428 sitios donde se sustrae una gran cantidad de forma irregular.

Por esa razón, exigió al SACM realizar una serie de operativos: primero, para ubicarlos, luego para clausurarlos y, por último, para regularizar los más de 900 pozos clandestinos que se estiman.

Los datos ofrecidos por el líder del PVEM-DF detallan que el líquido sustraído a través de las tomas irregulares que hay en la ciudad supera los 22 mil litros de agua por segundo.

“En la temporada de estiaje, esta cantidad de agua es oro molido para los habitantes de las zonas más castigadas de la capital del país, y se están perdiendo por la omisión de las autoridades”.

Bajo esa óptica, Samuel Rodríguez pidió al SACM y a las autoridades judiciales detener y sancionar a quienes explotan irracionalmente el agua, que es propiedad de todos los mexicanos.

Durante su exposición, el dirigente ecologista mostró un informe de 2009 que hay en la Cámara de Diputados, que señala que, hasta ese entonces, había 900 pozos de agua clandestinos y que nada se ha hecho al respecto, por lo que esa cifra tuvo que incrementarse.

Según sus cifras, en el Distrito Federal casi un millón 255 mil capitalinos no reciben agua potable. Y cifras extraoficiales indican que son más de 2 millones y medio de habitantes.

Esto significa que el promedio es de un 29 por ciento de capitalinos que padecen escasez del agua en su domicilio, en tanto que alrededor de 354 mil habitantes la reciben, pero de mala calidad.

La suma de todos los miedos

Los grupos de poder cerraron filas en torno al director general del SACM, Ramón Aguirre, desde la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, tras un desencuentro con el diputado local, Daniel Ordóñez.

En relación al desabastecimiento, el legislador perredista solicitó información a la paraestatal, pero en vez de documentos, recibió un revés del responsable del abasto del líquido en la ciudad.

“Me dijo que no tenía tiempo para atenderme y así de fresco me negó información sobre la situación que atraviesan los pozos absorción en delegaciones como Iztapalapa”, explicó Ordóñez a Reporte Indigo.

Es así como puso sobre la mesa de discusión de la Asamblea Legislativa del DF la propuesta de citar a comparecer a Ramón Aguirre para que aclare todas las dudas sobre su labor en el organismo.

La solicitud de información se centra en la delegación Iztapalapa que es, desde hace varios años, la más afectada por la falta de agua.

El diagnóstico que tienen las autoridades delegacionales indica que, hasta el año 2000, existían en la delegación 48 pozos de agua. Seis años después se crearon 19 más y de ese entonces a la fecha se abrieron 11 extras. 

Actualmente, hay un total de 78 pozos en Iztapalapa. Y de esa cantidad, 15 están parados: 3 por deficiencias y mala calidad, 4 por reposición y 8 por fallas electromecánicas.

“Mientras eso pasa, la delegación atiende el desabasto con 600 viajes de pipas por día en beneficio de 15 mil habitantes y sin ayuda del Sistema de Aguas de la Ciudad de México”, señala Ordóñez.

El problema se radicaliza debido a que, en años anteriores, el SACM ha auxiliado con pipas a esa y otras delegaciones.

“El padecimiento de los vecinos de Iztapalapa se agrava pues, además de recibir cantidades insuficientes de agua, la que les surten llega con baja presión y considerablemente contaminada; no obstante, los recibos del pago por el servicio de agua potable llegan con puntualidad, algunos injustificablemente onerosos y sin ninguna consideración de descuento o condonación” añadió el legislador.

El conflicto con el SACM por la falta de apoyo con las pipas también lo sufre la delegación Tlalpan, que recientemente tuvo un conflicto con el titular del organismo, debido a que el abasto en diversas zonas de la delegación llega por tandas y es la autoridad delegacional quien ha tenido que resolver el problema.

Al respecto, la titular de la demarcación, Maricela Contreras, dijo que ya se están llevando a cabo reuniones con el SACM para resolver este problema en la temporada de estiaje.  

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