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Su historia, sus islas

Hace tres años un grupo de periodistas mexicanos visitamos Puerto Stanley, capital de las Islas Falkland y nos hospedamos en uno de los dos principales hoteles de la ciudad. 

El Hotel Casa Malvina - bautizado así por John James Felton, isleño de origen británico, en honor a su hija Malvina Nathalia Felton - es una pequeña contradicción en un lugar al que la gran mayoría prefiere llamarle las Falklands.

"El nombre oficial de las islas es Falklands/Malvinas (…) sabemos que la gente de la región las llama Malvinas. Por qué mejor no las llamamos ‘Las Islas’ (…) pero las Falklands son las Falklands"
Dr. Barry Elsy Miembro de la Asamblea Legislativa durante su visita a México
"Lo que más me gusta de las islas es la tranquilidad. La paz que he encontrado en las islas no la he encontrado en ningún otro lugar”
Jessica Camposciudadana de las Falklands (nacida en Chile) que acompañó al Dr. Elsby a México
De acuerdo a un documento proporcionado por la Embajada Británica, el asentamiento de las islas comenzó en el siglo diecinueve y las Falklands nunca tuvieron una población indígena
https://www.youtube.com/watch?v=fuXJtbhKmRc

Hace tres años un grupo de periodistas mexicanos visitamos Puerto Stanley, capital de las Islas Falkland y nos hospedamos en uno de los dos principales hoteles de la ciudad. 

El Hotel Casa Malvina – bautizado así por John James Felton, isleño de origen británico, en honor a su hija Malvina Nathalia Felton – es una pequeña contradicción en un lugar al que la gran mayoría prefiere llamarle las Falklands.

En aquella visita, el Dr. Barry Elsby, miembro de la Asamblea Legislativa de las Islas, aseguró que en el año 2017 serían capaces de extraer petróleo de sus aguas por primera vez en la historia. 

La semana pasada el Dr. Elsby visitó México y confirmó en una entrevista que ese pronóstico ha cambiado un poco, debido a la caída internacional de los precios del crudo. 

Los isleños esperan que su petróleo comience a dejarles dividendos en 2019 y el retraso no les preocupa. 

“La economía de las Falklands es fuerte. No tenemos desempleo ni deudas, tenemos reservas equivalentes a tres veces nuestro ingreso anual (…) Nuestro petróleo no se irá a ningún lado. El precio del petróleo siempre volverá a subir, porque es un recurso no renovable”, aseguró Elsby. 

El político isleño confirmó que una vez que la extracción de crudo sea una realidad, la riqueza que genere no será derrochada sino ahorrada para garantizar la prosperidad de sus ciudadanos. 

“Queremos usar esa riqueza para construir un nuevo puerto, pavimentar nuestros caminos y autopistas, para un nuevo hospital y dos nuevas escuelas”, dijo Elsby y añadió:

“Ese dinero es de los isleños, no le pertenece al Gobierno Británico.  Queremos seguir el ejemplo de Noruega y asegurar esa riqueza en un fondo soberano que no pueda ser tocado por los políticos”.

¿Qué hace un isleño de las Falklands en México?

En una entrevista realizada en el jardín de la Embajada Británica, el doctor y legislador de origen galés dijo que el  motivo de su visita es dar a conocer en México una versión más moderna de las Falklands.

“Mucha gente en la región sabe de las islas únicamente por la guerra de 1982 y a través de información proporcionada por fuentes argentinas. Nosotros somos un pequeño país de 3 mil personas y no podemos competir con el aparato propagandístico de Argentina, un país de más de 40 millones”, asegura Elsby.

Y mencionó “sabemos que el gobierno de México siempre apoyará públicamente la postura de Argentina. Lo que esperamos es que la gente entienda mejor la situación y no se involucre con el lenguaje poco útil usado por Argentina en todos los foros internacionales”. 

Elsby considera poco congruente la retórica de Cristina Fernández de Kirchner. 

El legislador isleño comentó que el discurso que pronunció la presidenta de Argentina hace unas semanas en Cuba – donde declaró que el embargo impuesto por Washington a La Habana era ilegal e inmoral –  evidencia una doble moral por parte de Buenos Aires.  

“Eso es exactamente lo que ella está tratando de hacernos a nosotros”, enfatizó Elsby. 

¿La historia la escriben los ganadores?

En 2013 – a 31 años del inicio de la Guerra de las Malvinas – se convocó a un referendo donde participó el 92 por ciento del electorado de las Falklands. 

Las islas tienen una diminuta población de apenas 3 mil habitantes y en ese entonces había mil 517 votantes registrados. El resultado: mil 513 personas votaron a favor de seguir siendo un territorio de ultramar del Reino Unido.

Argentina desestimó el resultado e insistió que la consulta no había sido avalada por la ONU y la soberanía de las islas les sigue perteneciendo a ellos. 

Sin embargo, el resultado ha dotado de legitimidad a los isleños y han salido al continente a defender su causa con base en su derecho de autodeterminación.

La historia de quién llegó primero a las islas es algo complicado de establecer. Decidir a quién le pertenecen hoy en día es igual de espinoso, cuando más del 90 por ciento de la población de las islas habla inglés, conduce del lado izquierdo y no se siente identificada con Argentina. 

Lo cierto es que a principios de los años ochenta, tanto Reino Unido como Argentina vivían momentos políticos difíciles. 

Por un lado el gobierno de la dama de hierro, Margaret Thatcher, pasaba por una fuerte crisis económica y su gobierno perdía credibilidad ante los británicos. 

Del otro lado del océano, la dictadura de Rafael Videla se desmoronaba y la economía del país sudamericano tampoco vivía un periodo boyante. 

El pequeño archipiélago en el extremo sur del continente Americano, habitado desde hace más de un siglo por colonizadores de origen británico sirvió de pretexto para que ambos gobiernos buscaran un nuevo impulso que les permitiera mantenerse en el poder. 

Existen documentos que afirman que cuando Thatcher decidió declararle la guerra a Argentina tras la invasión de las Falklands, varios ministros del Parlamento lo vieron como un acto fútil e incluso sugirieron regresar las islas al gobierno de Argentina.

Es probable que la apuesta de la dictadura argentina se diera en ese sentido, pensando que los británicos no se preocuparían por un remoto pedazo de tierra. Anexándolo de vuelta a su territorio exaltarían el nacionalismo de sus ciudadanos y podrían presumir una victoria ante el poderoso Reino Unido.

La apuesta de la Junta Militar en Buenos Aires no funcionó. Cientos de soldados argentinos mal equipados fueron avasallados y torturados en dos meses y dos días por el ejército británico. Argentina tuvo que rendirse.

Thatcher sigue siendo un importante símbolo patrio para los isleños de las Falklands e insisten que el interés del actual gobierno de Cristina Fernández de Kirchner persigue un objetivo meramente político.